El Tribunal Supremo de Bombay ha absuelto este lunes a los doce acusados por los atentados perpetrados en 2006 en varios trenes de la ciudad, que dejaron cerca de 190 muertos, una sentencia que revoca así el fallo previo, en el que cinco de ellos habían sido condenados a muerte, mientras que el resto recibieron cadena perpetua. El tribunal ha señalado que «la Fiscalía ha fracasado estrepitosamente a la hora de demostrar su caso contra los acusados» y ha agregado que «es difícil creer que los acusados cometieran el crimen».
En este contexto, el tribunal ha asegurado que «sus condenas son revocadas» y ha ordenado que todos ellos sean liberados de prisión si no están siendo procesados por otros casos, argumentando que todos ellos deben contar con «el beneficio de la duda» ante la incapacidad de la Fiscalía para demostrar su culpabilidad. El tribunal ha puesto en duda las declaraciones de los testigos y ha recalcado que los explosivos, las armas y los mapas incautados por las fuerzas de seguridad parecen no tener relación con los citados atentados, antes de resaltar que la Fiscalía no demostró el tipo de bombas empleadas en los ataques.
De los doce condenados en un inicio por estos ataques, unos de los más mortíferos en la historia de India con 189 muertos y más de 800 heridos, uno falleció en 2021 a causa del COVID, por lo que serán los otros once, que llevan 19 años en prisión, los que puedan ser liberados tras el fallo del Tribunal Supremo de Bombay.