«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.
Es licenciado en periodismo; doctor en Economía Aplicada y BA (Hons) en la Universidad de Essex (Reino Unido). Dedicado durante décadas al periodismo económico y de investigación trabajó para El País, Le Monde, Diario 16, Cambio 16, Le Soir, Avui, Radio Nacional de España y El Noticiero Universal. Fue el primer director de Intereconomía Televisión y también director editorial de Grupo Intereconomía. Entre otros premios obtuvo la Antena de Oro de la Televisión por Más se perdió en Cuba.

Biografía

Es licenciado en periodismo; doctor en Economía Aplicada y BA (Hons) en la Universidad de Essex (Reino Unido). Dedicado durante décadas al periodismo económico y de investigación trabajó para El País, Le Monde, Diario 16, Cambio 16, Le Soir, Avui, Radio Nacional de España y El Noticiero Universal. Fue el primer director de Intereconomía Televisión y también director editorial de Grupo Intereconomía. Entre otros premios obtuvo la Antena de Oro de la Televisión por Más se perdió en Cuba.

144.000 millones pese a la amnistía de Montoro, siguen en paraísos fiscales

7 de junio de 2014

El profesor Gabriel Zucman, de la London School of Economics, mantiene que en los paraísos fiscales mundiales hay 144.000 millones de españoles eludidos del control y- aun peor- de la tributación al fisco español.  La mitad de todo eso está en Suiza. Eso nos hace perder unos 7.500 millones de ingresos fiscales. Si España ingresara 7.500 millones más al año, las cuentas públicas se acercarían al equilibrio y  los españoles nos beneficiaríamos de ello. 

Una inmoralidad consentida bajo el mantra de: “Tener cuentas en Suiza no es delito” que seguro que ya conocen. Hagamos que lo sea, para pinchar ese truco. Lo lógico sería  no permitir una unfair competition (competencia desleal)  fiscal de los paraísos. Cuentas sometidas a fiscalidades competidoras sí, cuentas bancarias sin impuestos, no. Con el BOE en la mano se puede impedir el refugio de capitales detraídos de contribuir al gasto público español, no. ¡Quien ha dicho que esto debe ser así! También queda lo que hace la Agencia Tributaria en España perseguir sañudamente a los no contribuyentes, ahora lo hacen con los que contribuimos.

Efectivamente, por qué no acabar con un privilegio de  “elites extractivas “que acumulan riqueza aquí y se la llevan porque no desean contribuir a sufragar los gastos públicos. Incluso alguno de ellos los disfrutan (algunos cobraron hasta los 400 euros del loco de Zapatero).  La mejor medicina contra esa “sangría” es que los impuestos sean justos, equitativos eficientes y progresivos (como dice el artículo 31 de la Constitución). Montoro ha desdibujado ese enunciado de principios. La otra medida es el palo contra los defraudadores como Uli Hoeness, el futbolista alemán que presidía el Bayern,  que está a punto de ir a la cárcel. ¡El miedo guarda la viña!

Sin embrago, Montoro, que está buscando su destino como los de Easy rider se empeñó en una amnistía fiscal que solo conseguía 1.200 millones menos de lo que los inspectores recaudan en un año apretando tuercas a los que declaran en España. La mejor prueba de fracaso de la amnistía es que el promedio de “regularización” a pesar de rebajarla al pago de un 10% y pelillos a la mar, fue de 31.500 euros por defraudador.

 

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