«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Vicepresidente Primero Acción Política de VOX. Jefe de la Delegación de Vox en el Parlamento Europeo. Abogado del Estado

Cuatro reuniones y cinco desayunos

14 de enero de 2026

Cuatro reuniones de un grupo de expertos y cinco desayunos con asociaciones industriales europeas, y todo resuelto.

El 4 de noviembre de 2025 remití al comisario Hoekstra una carta cofirmada por los eurodiputados de VOX y de Patriotas por Europa exigiendo que se suspendiera de forma inmediata la aplicación de dos de las piezas relevantes del Pacto Verde Europeo que fueron aprobadas la pasada legislatura en Bruselas por el Partido Único Popular-Socialista, con sus estimados compañeros de viaje, verdes y progres: la ampliación del régimen de comercio de los derechos de emisión de CO2 y el Mecanismo de Ajuste de Carbono en Frontera (ETS y CBAM) por sus siglas en inglés. Eran los tiempos en que el fanatismo climático parecía campar a sus anchas y prometía salvar el planeta a la vez que a la economía europea.

Nosotros les advertíamos de sus errores y de su malicia, y denunciábamos la corrupción política y moral de poner en riesgo empresas y empleos en Europa quemándolos en el altar del sacrificio de la secta climática. Normas elaboradas sin ningún informe de impacto económico y social sobre la competitividad de nuestra industria, y la continuidad de los empleos; normas que —obviamente— anunciaban la postración de la capacidad productiva y el sometimiento a las importaciones procedentes de China, Estados Unidos y otros gigantes asiáticos.

De un lado, el productor europeo, obligado a pagar para adquirir derechos de emisión de CO2 —en un mercado artificialmente creado por los burócratas, mercado puramente especulativo e inflacionario—, o a deslocalizar la producción a terceros países donde ese sistema confiscatorio no rige; y de otro lado, el productor europeo que transforma materias primas importadas, creando valor añadido, obligado también a pagar por las emisiones ocasionadas en terceros países al producir la materia prima. Vamos, que los burócratas crearon dos sistemas que ahogaban la capacidad industrial europea en todo caso, condenándonos a competir en desleal posición.

En el día de ayer, el comisario me contestó que no van a suspender los dos mecanismos. Que no van a hacer ningún informe serio de impacto. Que ha tenido cuatro reuniones con el grupo de expertos del CBAM —nombrados por la propia Comisión, esto es, la zorra cuidando del gallinero— y cinco desayunos con asociaciones industriales europeas, y que está todo resuelto.

Nótese que la Comisión Von der Leyen II lo que está haciendo es enmendar el desastre de la Comisión Von der Leyen I, pero sin rectificar nada sustancial; esto es, pequeños parches, aplazar efectos, supuestas simplificaciones, y modificaciones de lo que ellos mismos impusieron, ante la debacle total de nuestra industria. No hay calificativo posible que no pase por la palabra grosera o el insulto. Me las reservo. Ponga usted el que le plazca.

Pero mientras ellos se pegan buenos desayunos, nuestra industria sigue sufriendo las consecuencias. Por ejemplo, el sector del aluminio transformado está sufriendo un sobrecoste en la producción de 11.000 millones de euros al año al tener que pagar el dichoso CBAM, mientras competidores como Turquía adquieren materia prima de Rusia o Irán sin pagar un euro, y luego colocan el producto ya transformado en nuestros mercados, aprovechándose además de acuerdos comerciales preferenciales.

Pues eso, cuatro reuniones y cinco desayunos. Y mientras, nuestras empresas cerrando y los trabajadores al paro sin opción de reubicación. ¿Solución del comisario? Crear un Fondo de apoyo a la Descarbonización, temporal, con el que se compensará durante unos años a quienes se ven afectados por la propia normativa emanada de la UE. Fondo, claro, que se nutrirá de tus impuestos. Vamos, que destrozan sectores productivos rentables y luego les pagan para comprar votos, silencios y tiempo. Todo gracias a esa Comisión controlada y dirigida solidariamente por populares y socialistas, tanto monta.

Fondo newsletter