«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Gaceta de la Iberosfera
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
Actor. Cine, teatro y televisión. Fue diputado en el Congreso de los Diputados y jefe de grupo en las Cortes Valencianas. Actualmente trabaja en 7NN. Dirige y presenta 'ConToni' los sábados por la noche.
Actor. Cine, teatro y televisión. Fue diputado en el Congreso de los Diputados y jefe de grupo en las Cortes Valencianas. Actualmente trabaja en 7NN. Dirige y presenta 'ConToni' los sábados por la noche.

Illa es la zorra

19 de mayo de 2024

El país que elige al chaval del PNV, a Otegui, a la zorra de Nebulosa, a Illa y a Puigdemont, se prepara para las elecciones europeas. Miedo me da. Servidor era muy europeísta, pero empieza a estar un poco hasta las narices, que es donde ahora topa el molesto tapón de los envases, la única medida europea tangible de los últimos tiempos. Hubiera preferido algo un poco más sofisticado, no sé, que se unifiquen de una vez los cargadores de los móviles, por ejemplo. Llevo escuchando noticias sobre eso desde hace décadas. Pero supongo que contra ese lobby no se atreven. O no pueden.

La política europea más importante, la agraria, es de risa, pensada para garantizar la soberanía alimentaria, parece hecha para acabar con los agricultores y ganaderos españoles. Nuestros socios no frenan ninguno de los desmanes del Gobierno, como el nuevo y zapateril plan E de Sánchez, una forma de gastar recursos destinada a perpetuarse en el poder y no en hacer que el país avance. No nos ayudan a combatir la continua politización de la Justicia o el asalto del socialismo a las instituciones. Ni siquiera se responsabilizan de proteger nuestras fronteras frente a la inmigración ilegal. Ya no se quejan ni intervienen. Deben haber llegado a un acuerdo. Dejemos a los pigs a su aire. No nos pisemos la manguera y esas cosas. Al final, Europa son los padres. No podemos esperar que nos rescaten de nada. Es lo mismo que sufrimos aquí. Seguiremos empantanados en las cosas de la entrepierna, los sentimientos, el territorio y sus lenguas mientras los países de nuestro entorno nos adelantan. Pero Sánchez, el rey del bulo, dice que vamos como un cohete.

El electorado español vota con las vísceras y dejó de usar la cabeza. Un ejemplo, la presentación de una candidata de Hamás Madrid: «Bollera, joven, feminista y de Madrid de toda la vida», dice. Entrepierna, edadismo y nacionalista. Así está la izquierda. El personal votó a zorra con los atributos. Y zorra vuelve hecha unos zorros y dice que no le importa el resultado. Hombre, al país sí le importaba. Tenían un arma secreta: un beso entre la cantante y los bailarines. No la debieron usar. Creí que sería un agudo, una coreografía, no sé. Ya no soy de este mundo. Me alegro, eso sí, por la victoria moral de Israel. Una joven cantante acechada por toda una turba infecta. Incluido un artistucho que la señalaba para obtener brillo moral —no fue el único— y resultó ser un acosador. Un moderno muy clásico. En nuestras universidades públicas los chavales se manifiestan y acampan en época de exámenes a favor de Palestina. A ver cuántos siguen en verano. Ni uno condena las atrocidades cometidas por Hamás. Yo los enviaría a acampar a Gaza. Leo que hay quien se alegra porque el nacionalismo retrocede en Cataluña. A estas alturas, no contar al PSC como nacionalismo es de idiotas. Imposición de una lengua, amnistía a los delincuentes y privilegios económicos frente al resto de España. Illa es la zorra al cuidado del gallinero.

.
Fondo newsletter