«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Hughes, de formación no periodística, es economista y funcionario de carrera. Se incorporó a la profesión en La Gaceta y luego, durante una década, en el diario ABC donde ejerció de columnista y cronista deportivo y parlamentario y donde también llevó el blog 'Columnas sin fuste'. En 2022 publicó 'Dicho esto' (Ed. Monóculo), una compilación de sus columnas.

La nisba y la pick up

13 de septiembre de 2026

Cada cierto tiempo, unos guerrilleros por Alá aparecen en nuestras vidas pegando tiros a bordo de unas camionetas con la promesa de acabar, por fin, con El Gran Satán.

Las camionetas no son cualquier camioneta. Son las pick up, compuestas de una cabina y una trasera descubierta muy práctica para que se suben los muyaidines rifle en alto o quizás con algo más contundente.

Los hutíes han posado ahora cruzando Yemen así, como antes vimos a los de Hamás entrar en Israel el 7-O, a los del ISIS, los talibanes o los Boko Haram. La imagen tiene algo de celebración. Van como en un desfile triunfal y amenazante. Para eso las pick up son perfectas, cosa que seguro no pensaba su fabricante.  Sin duda es el mejor vehículo para montar un califato, aunque en una pick up iba Clint Eastwood con Meryl Streep en Los Puentes de Madison; y en una pick up iban los amigos de Zoolander a echar gasolina, lo que nos lleva al asunto monotemático de estos meses: el precio del galón en EEUU de cara a las midterm, donde se acaba el mundo.

Lo de los hutíes contribuiría de mala manera a la suerte trumpiana porque están tomando el estrecho de Bab el-Mandeb, y con el de Ormuz ya serían dos pasos yugulados, aunque algo nos invita a no creer del todo el catastrofismo o más bien el triunfalismo de los propagandistas contrarios a Trump, que son la gran mayoría.

Los hutíes son yemeníes del norte y luchan contra los yemeníes oficiales, más del lado de Arabia Saudí; los suníes frente a los chiíes y en el caso de los hutíes, chiíes zaidíes…

El lío es grande y al imaginar la cara de Trump escuchando a sus asesores se entiende que EEUU vaya pensando en salir de la zona. O en estar de otra manera. Pero, por supuesto, no puede hacerlo en tres meses. Muchos desean con todo su corazón pacifista y antimperialista que Trump meta al ejército allí, en las Hurdes yemeníes, cosa que no parece vaya a hacer. Entonces, ah, el galón, las midterm

Mientras Trump cumple su programa electoral, a muchos les queda el consuelo de colgarse del hutí como penúltimo héroe romántico antisistema, con sus túnicas, sus chupas, sus sandalias, sus armas farrucas, todos en la alegre pick up… ¡esos sí que no son cipayos!

El más concernido debería ser Arabia Saudí, o sea, los saudíes, rivales regionales de los iraníes, que son chiíes mas nos suníes, y cuentan con el apoyo de los belicosos noryemeníes y de facciones de los iraquíes, aunque bastante tenemos nosotros con los magrebíes…  y con seguir formando el plural culto de los gentilicios acabados en í, que son todos los árabes por la nisba, la terminación en iraquiyi, iraniny, etc…

Yo confieso que en algunos casos ya lo estoy dejando. Me apeo de la forma recomendada y digo marroquís y proiranís. Siento que ya no se merecen el íes. Era un plural pensado para ser usado menos, en «nuestros queridos ceutíes» ( aunque tiendo al ‘caballa’ cada vez más). Y a las pruebas del párrafo anterior me remito, que parece un Oriente Medio de cacofonía, como si no pudieran sonar bien avenidos ni en la misma frase.

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