«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Gaceta de la Iberosfera
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

Sin licencia para matar

26 de junio de 2013

Sigo sin reponerme de la desazón que me produce estar en manos de una justicia que tiene miembros tan lejanos a la realidad como la luna de Endor. Siempre he sabido que la verdad real y la verdad judicial son dos cosas distintas. A veces tan lejanas como la libertad del presunto asesino y la muerte cierta del asesinado. Jamás se me ocurrió que podía utilizarse un argumento tan obsceno y absurdo como el usado para declarar inocente de amenazas de muerte y de apología de terrorismo a Josetxo Ibaceta. El argumento es la imposibilidad de la ejecución de pegarles dos tiros porque Ibaceta “carece de licencia de armas a su nombre”. ¿Pueden ser sus señorías más frívolas? ¿En qué mundo viven? En la Audiencia Nacional habrá que implantar un servicio de ayuda a la normalidad de sus señorías.Es imprescindible que se preocupen más de la realidad que de sus sombreros, fulares, pelados de cabeza… Se esfuerzan más en cómo llamar la atención que en dedicarse a aplicar el sentido común y la lógica a sus sentencias. Guevara, Bayarri y Ruiz Polanco –los tres jueces– se acercan en su sentencia a la versión facilitada por la defensa de Ibaceta. Y pasarán a la historia por argumentar la “imposible realización” de la amenaza de darles dos tiros porque Ibaceta “carece de licencia de armas a su nombre”. El insigne profesor Beristain reclamaba que, en materia de terrorismo, el famoso principio in dubio pro reo debía transformarse en in dubio pro víctima.¿Pueden indicarme qué licencia de armas tenía Valentín Lasarte para asesinar a Gregorio Ordóñez? ¿Pueden decirme el número de etarras que tenían licencia de armas para matar? ¿Y cuántos etarras encarcelados por extorsión tenían plaza de inspector de hacienda para recaudar el “impuesto revolucionario”? ¿Por qué acusan a los terroristas de pertenecer a banda armada si no tienen carnet de socio?Sus señorías están en la luna de Endor y no quieren reconocer cuál es la realidad de las calles de San Sebastián, donde la apología del terrorismo es continua y donde el asesor del alcalde –auténtico comisario político de la rama política de ETA– se permite dar Goras a ETA por la calle porque dos ciudadanos están celebrando en territorio español la victoria de su selección. En la aberrante sentencia también figura, para contextualizar los hechos y declarar inocente al personaje, que todo fue una “riña callejera” tras “abundante ingesta alcohólica”. Precisamente la abundante ingesta alcohólica fue la excusa utilizada por un jurado popular en la Audiencia Provincial de Guipúzcoa, en 1977, para declarar inocente a Mikel Otegi de asesinar a los ertzainas Iñaki Mendiluze y José Luis González. Entonces se repitió el juicio.

.
Fondo newsletter