«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Nació en Madrid en 1975. Es Doctor en Periodismo por la Universidad San Pablo CEU. Ha dedicado casi toda su vida profesional a la radio. Ha publicado los libros "España no se vota" y "Defender la Verdad", "Sin miedo a nada ni a nadie" y "Autopsia al periodismo".

Lorca, Franco y el PSOE

19 de agosto de 2026

El 90° aniversario de la muerte de Federico G. Lorca ha servido para que la izquierda repita los mantras falsos de los que lleva viviendo políticamente décadas, y a los que debe en realidad casi todos sus triunfos electorales. Nadie miente tan bien como un socialista. Y nadie ha sabido rentabilizar políticamente la gran mentira sobre el franquismo como el PSOE y sus amiguitos. 

Como se ha encargado de demostrar la historiografía seria y rigurosa (que, desde luego, existe), el asesinato del gran poeta granadino fue el resultado de varias fatalidades. Alguna de ellas, en efecto, pudo ser de tipo político, pero desde luego no fue ni la principal, ni la más decisiva para explicar su muerte. A Lorca lo mataron enemigos declarados de su familia por conflictos de tipo personal y económico, sobre todo. Ni Franco, ni el alzamiento, ni el 18 de julio tuvieron casi nada que ver con el crimen. 

Sin embargo, como todo lo que pasa por la Factoría Ferraz, los socialistas han hecho del asesinato de Lorca uno de sus elementos de agit prop favoritos cuando llega el mes de agosto. Y sus demagogos oficiales (el neanderthal de Pucela, Pachi Nadie y el ciclista Bolaños) han secundado con fervor a su jefe, «Narciso» Sánchez, en sus embustes sobre la muerte del dramaturgo andaluz. Ellos y sus medios afines, por descontado. 

Los socialistas del PSOE, que tienen el pasado criminal más sanguinario de toda la izquierda europea, necesitan inventar constantemente historias truculentas sobre Franco para hacerse perdonar ante los suyos una realidad palmaria: que en España no hubiese habido nunca una Guerra Civil fratricida si ellos no la hubieran provocado con la orgía de sangre desatada por el Frente Popular. Ese terrible borrón en su historia, y los «cuarenta años de vacaciones» que siguieron a su derrota, explican casi todas las mentiras que inculcan, todavía hoy, a sus ingenuos votantes. 

Ni a Lorca lo mató Franco, ni el Frente Popular fue nunca democrático, ni Carrillo ignoraba el genocidio que sus hombres perpetraron en Paracuellos del Jarama apenas tres meses después de la muerte del poeta granadino. Esa es la verdad. Pero el PSOE y sus socios (comunistas y separatistas) necesitan la mentira para seguir existiendo, porque si todos los españoles conociesen la realidad de lo que pasó hace un siglo, nunca más volverían a gobernar. Salvo que pudieran volver a dar, como dieron en febrero del ’36, otro pucherazo electoral

A nosotros ninguna ley de memoria socialista nos va a impedir que pongamos, negro sobre blanco, lo que está sobradamente demostrado en los archivos. Y no vamos a ser cómplices (ni por acción, ni por omisión) de quienes llevan un siglo y medio tratando de destrozar la nación y de enfrentarnos a todos. Les seguiremos haciendo frente en esta trinchera, pacífica pero firme, serena e irreductible, de la libertad de expresión y de la verdad histórica. 

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