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Fernando Sánchez Dragó (Madrid, 1936) es escritor. Ha sido en dos ocasiones Premio Nacional de Literatura. Ha ganado el Planeta, el Fernando Lara y el Ondas. Como periodista de prensa, radio y televisión ha hecho de todo en medio mundo. Ha sido profesor de Lengua, Literatura e Historia en trece universidades de Europa, Asia y África. Sigue en la brecha.
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Fernando Sánchez Dragó (Madrid, 1936) es escritor. Ha sido en dos ocasiones Premio Nacional de Literatura. Ha ganado el Planeta, el Fernando Lara y el Ondas. Como periodista de prensa, radio y televisión ha hecho de todo en medio mundo. Ha sido profesor de Lengua, Literatura e Historia en trece universidades de Europa, Asia y África. Sigue en la brecha.

Mefítico: se dice del aire o gas que es tóxico para la persona que lo respira.

La semana ha sido pródiga en ese tipo de rumores. El peligro de envenenamiento estriba en que lleguen a ser noticias. Mencionaré algunos…

Se dice que el nombre de Conde-Pumpido suena para presidir el Tribunal Constitucional. También se dice que ese magistrado de muy dudosa reputación está haciendo méritos para que el guaperas de la Moncloa lo premie ‒dedazo al canto‒ con ese puesto y a que a tan insalubre esperanza obedecen el voto a la contra del aspirante en la reciente sentencia del citado tribunal sobre la inconstitucionalidad del Estado de Alarma y sus insultantes reflexiones acerca del modus operandi seguido en la misma. Si ese nombramiento se produce, con o sin cautelosa anuencia del PP, ya no será necesario reformar la Constitución y todas las discusiones al respecto quedarán zanjadas, pues será el flamante presidente quien peche con el papelón de adaptarla de facto, no de iure, a los designios totalitarios del Gobierno. El partido mayoritario en éste, con su grandullón al frente, ya anuncia la transformación de la España otrora indivisible en un país multinivel (sic). Todo sea a mayor gloria del federalismo, del cantonalismo, del separatismo, del infantilismo y del dadaísmo ‒da-da-da, bla-bla-bla, ma-ma-ma‒ en los que está sumida la matria. La independencia de Cataluña anda al caer.

Nadie con dos dedos de honradez en su conciencia podrá negar que el fundador de la Falange fue, en su máximo y más cruento grado, una víctima de la guerra civil

Otro rumor asegura que los ladrones de tumbas del Gobierno están a un paso de profanar la de José Antonio en el Valle de los Caídos para exhumar sus restos y rematar así la operación de magia negra iniciada al hacer lo mismo con los de Franco. Re-matar he dicho. Curioso es, por cierto, que corran la misma suerte póstuma quienes tanto se detestaron cuando aún vivían. ¿Qué tal un poquito de memoria histórica fidedigna y ecuánime para variar? Fue Franco, o quienes lo consultaban y representaban, quien se negó a canjear a José Antonio, encarcelado en Alicante y condenado a la pena capital, por el hijo del golpista y émulo de Stalin Largo Caballero, preso a su vez en la zona nacional. Y fue José Antonio, el político español más importante y mejor intencionado del siglo XX, y uno de los más nobles espíritus de nuestra historia ‒ por eso con decir su claro nombre basta (Manuel Machado)‒, quien pidió desde la cárcel que se detuvieran inmediatamente las hostilidades bélicas y que se formara un gobierno de salvación nacional en el que figurasen, entre otros, gentes como Manuel Azaña, Indalecio Prieto, Gil Robles, Ortega y Gasset, Gregorio Marañón e incluso, aunque de eso no estoy seguro, el siniestro y ya citado Largo Caballero. Fue también Franco quien condenó a muerte y luego, conmutada la sentencia, encerró en un castillo militar a Miguel Hedilla, heredero del Ausente en el mando de la Falange.

Aparte de todo esto, es evidente que la demonización y subsiguiente exhumación de José Antonio viola no sólo el espíritu, sino también la letra de la Ley de Memoria Democrática, pues nadie en su sano juicio y con dos dedos de honradez en su conciencia podrá negar que el fundador de la Falange fue, en su máximo y más cruento grado, una víctima de la guerra civil, de quienes la desencadenaron y de quienes, bajo distintas banderas, intervinieron en ella.

El tercer rumor es de muy distinta índole y se refiere a la amenaza de que los plutócratas de costumbre instalen una gigantesca macrogranja vacuna en las proximidades de la aldea soriana de Noviercas. El impacto ambiental sería, sencillamente, monstruoso. Hasta el todavía relativamente intacto paraíso e impoluto ecosistema del alto llano numantino (Antonio Machado) quieren destruir los adoradores de Mammon. Ya he unido mi firma a quienes quieren impedirlo. Defendamos la Iberoesfera. Seguiré informando.

Una última cosilla… El otro día declararon al presidente de Vox persona non grata en la Asamblea de Ceuta. No sobra recordar al respecto que ese partido se alzó con la mayoría de los votos en las dos últimas consultas electorales celebradas allí. Que ladren los cómplices de los invasores mogrebíes. Ayer fue 25 de julio y yo, en mi cuenta de Twitter, que tiene ya más de ochenta y tres mil seguidores y crece a diario, colgué una lacónica felicitación con hechuras de consigna: «¡Santiago Abascal y cierra España!». Pues eso, amigos, pues eso.

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