El Papa León XIV ha autorizado los decretos que dan inicio al proceso de beatificación de medio centenar de religiosos y de un sacerdote que fueron asesinados por «odio a la fe» en Cataluña entre julio y noviembre de 1936, es decir, durante los meses en los que el Frente Popular marxista llevó a cabo el genocidio de cristianos españoles.
En concreto, el Santo Padre recibió en audiencia al cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, a quien autorizó para que promulgue los nuevos decretos de beatificación.
El Pontífice reconoce así el martirio de Estanislao Ortega García y los 48 compañeros, religiosos profesos del Instituto de los Hermanos de la Instrucción Cristiana de San Gabriel, así como de Emanuele Berenguer Clusella, sacerdote diocesano, asesinados entre julio y noviembre de 1936, por odio a la fe, en diversos lugares de Cataluña, en el contexto de la persecución marxista.
Asimismo, el Papa ha reconocido las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Eletta de Jesús (de nombre secular, Caterina Tramazzoli), religiosa profesa de la Orden de las Carmelitas Descalzas. También de María Teresa de la Santísima Trinidad (Teresa Ysseldijk), carmelita holandesa de la Congregación de las Hermanas Carmelitas del Divino Corazón de Jesús; y de María Raffaella De Giovanna, fundadora de las Hermanas Terciarias Mínimas de San Francisco de Paula.
Se calcula que el Frente Popular marxista asesinó a entre 6.800 y 7.000 religiosos y religiosas españoles durante los primeros meses de la Guerra Civil española. Entre ellos, estaban 13 obispos, más de 4.000 sacerdotes, unos 2.300 religiosos (frailes y monjes), y aproximadamente unas 300 monjas.