Celebrar una Primera Comunión en España se ha convertido en un desembolso cada vez mayor para las familias. El coste medio ya supera los 6.800 euros, un 21% más que el año pasado, según un estudio de la Asociación Española de Consumidores.
El informe refleja una tendencia clara: la inflación y el encarecimiento generalizado están impactando también en una de las tradiciones más arraigadas del calendario familiar.
En términos concretos, el gasto mínimo para organizar una comunión supera los 3.200 euros, mientras que las celebraciones más completas pueden alcanzar los 15.798 euros, especialmente en eventos con alrededor de 50 invitados.
El principal foco de gasto sigue siendo el banquete, cuyo precio medio ronda los 90 euros por cubierto. Esto eleva el coste a unos 4.500 euros en una celebración estándar. A ello se suman otros elementos como el vestuario, los recordatorios, los regalos o los servicios de fotografía y vídeo.
En el caso de las niñas, los vestidos pueden oscilar entre los 90 y los 1.900 euros, con un coste total —incluyendo complementos— que puede alcanzar los 3.038 euros. Para los niños, el traje se sitúa entre los 110 y los 820 euros, pudiendo llegar a casi 2.000 euros con todos los accesorios.
La suma de todos estos conceptos ha convertido la Primera Comunión en un evento cada vez más exigente económicamente, en un contexto en el que muchas familias ya enfrentan dificultades por el aumento del coste de vida.
Desde la Asociación Española de Consumidores recomiendan planificar con antelación, ajustar el presupuesto a las posibilidades reales y evitar gastos innecesarios o impulsivos. También aconsejan comparar precios, no concentrar todas las compras en un mismo establecimiento y evitar recurrir a créditos rápidos para financiar la celebración.