El Tribunal Supremo de Brasil ha autorizado este martes la apertura de una nueva investigación contra Fábio Luis Lula da Silva, hijo del presidente del país, por los presuntos delitos de corrupción y tráfico de influencias.
El juez del Supremo Flávio Dino ha accedido de este modo a una petición de la Policía Federal para investigar las actividades del empresario, conocido como Lulinha, y esclarecer las sospechas sobre tráfico de influencias, según informa medios locales como el diario ‘Folha’ y la cadena O Globo.
Se trata de la tercera investigación abierta contra el hijo del presidente Luis Inácio Lula da Silva, si bien las otros dos procesos contra Lulinha, que están a cargo del magistrado André Mendonça, también incluyen sospechas por tráfico de influencias.
Concretamente, las autoridades investigan la posible intermediación del hijo del presidente brasileño en favor del lobista Antônio Carlos Camilo Antunes y la empresaria Roberta Luchsinger, amiga de Lulinha, en negociaciones con la Administración brasileña.
Por otra parte, Dino también ha autorizado investigar las filtraciones de datos clasificados, tras una petición de defensa de Lula da Silva, que en un comunicado ha afirmado que tiene «total tranquilidad» ante este nuevo proceso y ha asegurado que el empresario «demostrará que no tiene relación alguna, ni directa ni indirecta, con ningún tipo de irregularidad».
«Hemos solicitado a todos los organismos responsables que adopten medidas enérgicas contra las filtraciones reiteradas, selectivas y delictivas. Hemos denunciado la instrumentalización de sectores de la Policía Federal al servicio de intereses políticos y electorales, en detrimento de la imparcialidad y la legalidad que deben regir los procesos penales», han señalado en su nota los abogados Guilherme Santos y Marco Aurelio de Carvalho.