Rospigliosi: ‘El futuro inmediato de Perú es incierto, nada bueno nos espera’

Entrevista al exministro del Interior de Perú

Josep Maria Francàs entrevista a Fernando Rospigliosi. Analista político y exministro del Interior en el Gobierno de Alejandro Toledo.

Pregunta: ¿Cómo ve la situación de Perú?

Respuesta: Incierta, inestable.

—¿A qué obedece?

—A la falta de institucionalidad, inexistencia de partidos políticos.

—¿Desde cuando viene esta inestabilidad?

—Desde hace décadas, pero desde la elección el 2016 de Pedro Pablo Kuczynski con una mayoría opositora abrumadora en el Congreso, las cosas se complicaron.

—¿Con qué presidente fue ministro?

—Con Toledo.

—¿Correspondía al centro derecha?

—Sí.

—Luego vino Humala, ¿era izquierda?

—Luego vino Alan García. Humala era de izquierda pero la esposa que tenía mucha influencia, lo moderó.

—Y luego Kuczynski con el que se complicó la cosa, ¿por qué?

—Porque tenía una pequeña bancada en el Congreso (18) y una oposición muy fuerte (73 sobre 130) que desde principio le hizo difícil gobernar y tenía la intención de derrocarlo. No tuvo la audacia y habilidad política para enfrentarlos y lo destituyeron.

—¿Cómo se destituye a un Presidente en Perú?

—Hay un artículo en la Constitución que permite hacerlo por “incapacidad moral permanente”. En realidad, cuando el Congreso tiene los votos necesarios, dos tercios, y la situación política lo permite.

—Le sustituyó Vizcarra, ¿tenía más apoyos en el Congreso?

—Al principio mucho, todos los que habían apoyado la vacancia de PPK. Luego, aprovechando el desprestigio del Congreso se volvió contra el atacándolo hasta que lo disolvió de manera ilegal el 30 septiembre 2019. En enero de este año se eligió uno nuevo.

—Vamos por orden, ¿Se disolvió el Congreso de manera ilegal? ¿Cómo ocurrió eso?

—El presidente puede disolver el Congreso y convocar elecciones a uno nuevo si el Congreso le niega la confianza a 2 gabinetes ministeriales. El Congreso ya le había negado la confianza a uno de PPK, cuyo primer ministro tuvo que renunciar. Vizcarra quiso forzar la situación pero el Congreso no le dio gusto y respaldó al gabinete. Sin embargo, Vizcarra dijo que le habían denegado “fácticamente” la confianza. Un absurdo, porque denegar la confianza implica una votación explícita en contra, que nunca existió. Sin embargo, como Vizcarra tenía una alta popularidad, el Congreso estaba muy desacreditado, la inmensa mayoría de medios de comunicación, que sobreviven gracias a la publicidad estatal, lo respaldaban y finalmente se fotografió al lado de los mandos militares en uniforme de combate, logró su cometido.

—Y convocó elecciones, ¿qué pasó? Vizcarra ya no es Presidente…

—El Congreso nuevo, fragmentado, con fuertes tendencias populistas y con grupos con intereses oscuros terminó enfrentándose a él. Cuando se hicieron públicas informaciones de una investigación Fiscal que demostraba qué había recibido sobornos cuando era gobernador regional de una provincia en el sur del Perú, se constituyó una mayoría que lo destituyó con 105 votos sobre 130. Como ya no hay vicepresidente, lo reemplazó el presidente del Congreso.

—Y, ¿ahora qué?

—Los que respaldaban a Vizcarra sintieron que perdían el poder con el gobierno de Merino y promovieron manifestaciones. Como suele ocurrir, grupos relativamente pequeños provocaron enfrentamientos violentos con la policía y finalmente tuvieron lo que querían, muertos y heridos. A eso se sumó una campaña muy fuerte de los medios de comunicación que temían perder la publicidad estatal y finalmente el precario gobierno de Merino se vio obligado a renunciar, dado que el congreso amedrentado por las manifestaciones violentas le quitó su respaldo. Así se constituyó un gobierno encabezado por Francisco Sagasti miembro de un partido minoritario del congreso que tienen nueve parlamentario sobre 130 y la presidencia del congreso se entregó a una representante de un partido de extrema izquierda que también es minoritario. Sagasti Y su grupo político respaldaron a Vizcarra hasta el final incluso cuando fue vacado por el congreso pidieron que se anulara esa decisión y que Vizcarra regresara. Él es un izquierdista moderado con lo cual volverán al gobierno los que han estado en él con Vizcarra, con Humala y en parte con PPK. Es decir han recuperado el poder.

—Entonces lo que le paso a Kuczynski volverá a ocurrir si Sagasti está tan en minoría…

—No creo. A Sagasti lo respaldan los medios de comunicación que seguirán recibiendo publicidad estatal, las izquierdas y además la proximidad a las elecciones generales que se realizarán en abril del próximo año hace difícil que le puede ocurrir algo similar.

—Me has dicho que la inestabilidad del Peru viene en parte de que no hay partidos, ¿qué hay entonces?

—Caudillos que usan membretes electorales para participar cada vez que hay elecciones.

—Esta inestabilidad, ¿es ajena a la de toda Iberoamérica?

—Es similar. Mi interpretación es que los Estados Unidos y la comunidad internacional prohibieron los golpes militares en el continente desde la década de 1980. El último golpe militar exitoso fue en Bolivia en 1981. Pero los latinoamericanos hemos encontrado otra manera de derrocar presidentes. El primero en caer con esta nueva modalidad fue Fernando Collor de Melo de Brasil en 1992. En mi contabilidad, Martin Vizcarra el número 18 y Manuel Merino el número 19. Se trata de recambios presidenciales legales o semilegales sin romper el orden democrático. O más o menos. Hay un buen libro que analiza eso que se llama Juicio político al presidente y nueva forma de inestabilidad política en América Latina, de Aníbal Pérez Liñán.

—¿Quién esta detrás de todo esto? 19 son muchos presidentes…

—Nadie en particular, en mi opinión. Han caído presidentes de derecha y de izquierda. En la típica inestabilidad de América Latina, la falta de institucionalidad, que suscita crisis cada cierto tiempo, que antes se resolvían a través de los golpes militares y que ahora se resuelven derrocando presidentes por medios constitucionales.

—Pero detrás de mucha inestabilidad latinoamericana está el Foro de Sao Paulo y ahora el Grupo de Puebla, ¿no?

—Sí, hay grupos izquierdistas en toda América Latina que coordinan entre ellos y, en efecto, pueden tener alguna influencia en algunos lugares. Pero en mi opinión no son tan poderosos como algunos creen.

—Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Brasil, Argentina… ahora actuando en Chile, Colombia, Guatemala… ¿No está Perú en esta deriva?

—Sin duda el Perú podría caer en manos del populismo izquierdista, pero no creo que sea por influencia de una suerte de conspiración internacional. Más bien creo que el izquierdismo ha ganado desde hace mucho tiempo en el Perú muchos puestos de poder y han han tenido éxito en la batalla ideológica. Por supuesto que tienen apoyo internacional hay muchos contactos fuera, pero insisto, no me parece que se trate de un movimiento organizado con una dirección centralizada, una suerte de internacional comunista moderna.

—¿Qué futuro inmediato le ve al Perú?

—Incierto, nada bueno nos espera. El pésimo gobierno de Vizcarra sumió al Perú en una crisis fenomenal. El mayor número de fallecidos en proporción de la población, una de las peores caídas de la economía en el mundo, las organizaciones judiciales politizadas y manipuladas, etc. Una situación política muy convulsionado que es un caldo de cultivo perfecto para el populismo. Sin partidos políticos, con elecciones muy próximas, La recuperación será muy difícil.

—Sim embargo Perú tiene mucha riqueza en su suelo ¿no?

—Así es, no obstante en los últimos años los izquierdistas qué se disfrazan de ambientalistas han logrado paralizar muchos proyectos mineros, de petróleo, y de gas.

—Como me suena eso, la izquierda parece que quiere a toda costa la pobreza…

—Así es.

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Una entrevista de Josep María Francàs para La Gaceta de la IberosferaSígale en Twitter y en su canal de Telegram

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