'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
PEDRO YARANGA
PEDRO YARANGA

‘Antauro Humala es una amenaza para la seguridad de Perú’

22 de agosto de 2022

Es muy probable que la pasada semana haya sido la más intensa de la política peruana en los últimos meses, y eso que el país andino te ofrece con cada nuevo destape la posibilidad de sorprenderte una vez más con la misma intensidad del suceso previo, sin importar que este haya ocurrido hace doce, dos o media hora.

La presentación del premier Aníbal Torres ante el Parlamento para explicar ante la representación nacional si sus arengas -ante una serie de organizaciones sociales afines al Gobierno comunista de Pedro Castillo– eran o no un llamado a la violencia y subversión dieron pie a una andanada de frases y provocaciones tan letales como el operativo antiterrorista que las Fuerzas Armadas (FFAA) viene realizando para acabar con el Militarizado Partido Comunista del Perú (MPCP) en el Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), región dominada por el narcotráfico.

A la Operación Patriota -que tuvo como objetivo capturar al cabecilla terrorista Víctor Quispe Palomino– le hizo compañía en la prensa las audiencias de pedido de prisión preventiva a la cuñada del presidente Castillo, Yenifer Paredes -investigada por tráfico de influencias y lavado de activos-, la declaración ante la Fiscalía del ministro de Transportes y Comunicaciones, Geiner Alvarado -acusado de integrar una organización criminal– y, para tensionar aun más los ánimos, la decisión del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) de otorgarle la libertad a Antauro Humala, un peligroso ideólogo indigenista condenado por un levantamiento militar en 2005.

En un escenario de polarización política azuzado por Pedro Castillo y el aumento de la delincuencia y el narcotráfico, conversamos con Pedro Yaranga, consultor, analista en seguridad integral y gestión de riesgos, sobre la difícil coyuntura que atraviesa el Perú, acostumbrado a vivir en crisis permanente.

– El INPE resolvió otorgarle su libertad a Antauro Humala. A primera vista, resulta una decisión autónoma de la Justicia, sin embargo, es casi imposible no hacer una conexión con el Ejecutivo, sobre todo al recordar que Pedro Castillo prometió indultarlo en campaña y los audios del propio Humala opinando sobre las elecciones generales 2021 y que él podía ser pieza clave en dirigir a las FFAA para contener un “golpe” de la derecha.

Su liberación es bastante rara porque es una redención de pena. Este beneficio se otorga a un reo por trabajo y educación, pero en el caso de Antauro Humala todo esto no estaba probado, es más, él lo único que hacía era generar conflictos en el interior de los diferentes penales por los que pasó. Generalmente, las redenciones se suelen dar con anuencia del gobernante. No descarto que en este caso haya tenido participación el sector correspondiente al presidente Castillo, seguramente con la pretensión que Humala, de alguna manera, le puede dar la mano en estos momentos tan difíciles para su gestión.

Se había advertido que Antauro Humala podría manejar un sector de las Fuerzas Armadas, pero eso no creo que sea cierto; actualmente están muy desencantadas con las cosas que está haciendo el Gobierno, con las denuncias de corrupción, los malos manejos, así que no creo que las Fuerzas Armadas puedan avalar las pretensiones del señor Antauro Humala. Quizá encuentre eco en un sector de los licenciados, que son muchísimos, más de 100.000, y la mayoría están organizados en confederaciones. Ahora, el sector que apoya a Antauro Humala es muy reducido.

– ¿Es Antauro Humala un peligro para la paz social o es una exageración creer esto?

El señor Antauro Humala es una amenaza para la seguridad del Perú, porque él vive de crear conflictos. Podría, seguramente, repetir lo acontecido en el 2005. Antauro Humala es una persona que no tiene control de sí mismo.

– Mucho se ha hablado esta semana de la Operación Patriota contra los remanentes de Sendero Luminoso, hoy MPCP, en el Vraem. ¿Cuál es su opinión sobre el operativo?

Es una operación no tan usual en los últimos tiempos, porque la metodología que han empleado en esta oportunidad es una que prácticamente está desfasada. Hay que considerar que estos remanentes de Sendero Luminoso generan una guerra no convencional, y en este caso se ha operado como en una guerra convencional. Eso a veces es un craso error, ingresar al monte y perseguir a los terroristas muchas veces es para cosechar derrotas. Esta vez no ha habido tantas bajas en el equipo especial de las Fuerzas Armadas porque la mayoría de combatientes son efectivos altamente entrenados y especializados. Lamentablemente, se han tenidos dos bajas y dos heridos. De parte de los terroristas no se sabe con exactitud las bajas, pero por los rastros de sangre se presume que hay heridos. Lo más importante del operativo es que se ha encontrado en el campamento subversivo algunas pertenencias del mando principal de la organización, que es Víctor Quispe Palomino, apodado como “camarada José”, tales como dispositivos USB, una computadora y algunos documentos. Eso va a refrescar los trabajos de inteligencia para posteriores operativos. Eso es un logro importante.

– Cuando se habla del MPCP y de los Quispe Palomino en el Vraem hay quienes insisten en que se les debe dejar de mencionar como terroristas y simplemente llamarles narcotraficantes o narcoterroristas, aludiendo a que Sendero Luminoso como tal ya no existe. ¿Usted está de acuerdo con esta posición?

Esa es una percepción totalmente equivocada. Sendero Luminoso nació militarmente en mayo de 1980, y a lo largo del tiempo han sido detenidos líderes importantes, como el propio fundador de la organización terrorista, Abimael Guzmán, y luego su sucesor, Óscar Ramírez Durand, en 1999. Posterior a la detención de este último asume la familia Quispe Palomino, y de ellos solo queda uno. Ellos en el camino aparentaron ser otro partido, el Militarizado Partido Comunista del Perú, y decían que no eran genocidas, que tampoco iban a hacer actos de terrorismo, pero una vez que se adueñan de la zona y se empoderan, repitieron la misma fórmula sanguinaria de Sendero Luminoso. Ellos siguen aplicando lo que Guzmán había planteado en 1980, o sea, los fines tácticos y políticos son los mismos: tomar el poder, no necesariamente a través de las armas, porque el mundo está cambiando, sino infiltrándose en movimientos y pequeños partidos políticos, aprovechando las fallas de la democracia.

– En el marco de las investigaciones fiscales que el presidente Castillo tiene en su contra y la disputa con el Congreso, al que acusa de “golpista”, ¿qué opina de la convocatoria masiva que viene haciendo el Gobierno a prefectos, subprefectos y otros dirigentes sociales?

Son portátiles. Lo que él ha querido hacer es que la gente del interior del país se movilice masivamente a Lima, tal y como ocurrió durante la campaña electoral, cuando gozaba de gran apoyo. Él cree que sigue teniendo ese apoyo, y en la práctica se ha dado cuenta que no hay tal apoyo multitudinario. Lo que está haciendo el Ejecutivo es invertir a través de los ministerios y convocar pequeños grupos, con viajes y alimentación pagada. Muchos de los dirigentes sociales que apoyan al régimen, supuestamente pobres, tienen varios viajes a Cuba, Venezuela y Centroamérica.

– La inestabilidad en el Ministerio del Interior y la Policía perjudica la lucha contra la delincuencia y el narcotráfico. ¿Cree usted que se desmoraliza y desmotiva a las fuerzas del orden y seguridad desde el Ejecutivo?

Ellos están desencantados por todo lo que está haciendo este Gobierno. En nada se ha avanzado en la lucha contra el narcotráfico, menos contra el terrorismo, salvo este último operativo que no se justifica por el elevado gasto económico y despliegue. Hay descontento generalizado en las Fuerzas Armadas y policía, pero no lo dicen directamente porque no pueden.

– ¿Qué tanto debe preocuparnos la polarización política que vivimos últimamente? ¿Puede darse un escenario de enfrentamiento entre peruanos como temen algunos?

Eso sería lamentable. En parte, creo que se está gestando un escenario limitado de confrontación, sobre todo por el discurso agresivo del Gobierno que cala en un sector del interior del país. Este sector todavía les sigue creyendo, creen que el alza del costo de vida, de los combustibles y fertilizantes es una manipulación de los ricos, y no el mal gobierno de Pedro Castillo. 

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