
La actriz Lisa Kudrow, conocida mundialmente por su papel de Phoebe en la icónica Friends, ha lanzado una crítica directa al clima cultural actual, denunciando que el «wokismo» está asfixiando la comedia y destruyendo las telecomedias tal y como se conocían.
En una entrevista reciente, Kudrow lamentó que el miedo a ofender haya sustituido a la creatividad y la libertad que definieron a clásicos del género como Seinfeld o 30 Rock. «Siento que hemos tenido demasiado miedo de hacer chistes que puedan incomodar», afirmó, señalando que la esencia misma de la comedia —la sorpresa, el riesgo, lo inesperado— ha sido sustituida por un humor plano y previsible.
Para la actriz, el problema no es la falta de talento, sino el clima de autocensura. «Tenemos que volver a ser capaces de contar chistes», insistió, subrayando que los mejores momentos cómicos son precisamente aquellos que provocan en el espectador una reacción de sorpresa: «No me puedo creer que acaben de decir eso».
Kudrow también cuestionó el rumbo actual de las sitcoms, especialmente aquellas grabadas con público en directo, que —a su juicio— han perdido autenticidad y frescura. «No me lo creo», afirmó, evidenciando su distancia con la nueva televisión.
Sus palabras reflejan una percepción cada vez más extendida en la industria: la comedia contemporánea estaría condicionada por un marco ideológico que limita los límites del humor, empujando a guionistas y productores a evitar cualquier contenido que pueda generar polémica. En contraste, Kudrow reivindicó la libertad creativa que caracterizó a su generación, donde personajes excéntricos como Phoebe en Friends podían existir sin filtros ni corsés ideológicos.