El mundo de los dardos profesionales ha dado un giro este viernes 10 de abril tras la decisión de la Autoridad Reguladora de Dardos de prohibir la participación de personas transgénero en torneos femeninos. El organismo ha determinado que, para garantizar una competencia justa, las pruebas femeninas deben quedar restringidas exclusivamente a participantes nacidas mujeres.
La medida llega después de una revisión científica y jurídica que concluye que existen diferencias biológicas que afectan al rendimiento y que no pueden eliminarse completamente. La decisión se ampara en la Ley de Igualdad de 2010, que permite establecer categorías diferenciadas por sexo cuando exista una justificación objetiva.
El nuevo marco pone fin a la presencia de personas trans —hombres— en el circuito femenino. Al mismo tiempo, mantiene abiertas las competiciones mixtas para cualquier participante, independientemente de su identidad de género.
Uno de los principales nombres afectados es el jugador trans Noa-Lynn van Leuven, que había dominado el circuito femenino en los últimos dos años, con seis títulos y clasificación para el Campeonato Mundial. Van Leuven ha calificado la decisión como un «duro golpe para la comunidad trans».
Frente a estas críticas, distintos colectivos que defienden los derechos basados en el sexo han respaldado la medida. Argumentan que las diferencias biológicas —como la estructura corporal o la estabilidad física— generan una ventaja acumulativa que compromete la igualdad en el deporte femenino.
El cambio normativo se produce en un contexto de creciente tensión en el deporte internacional en torno a la participación en categorías femeninas. En el Reino Unido, varias federaciones han comenzado a revisar sus reglamentos, mientras aumentan las demandas judiciales contra organismos deportivos por la aplicación de políticas basadas en la identidad de género.
El caso de los dardos se suma así a un debate más amplio sobre los límites entre inclusión y equidad competitiva, con implicaciones legales y deportivas que ya están marcando la agenda en distintos países.