Al equipo femenino de boxeo de Francia se le ha negado la entrada al Campeonato Mundial de Boxeo en Liverpool después de no presentar los resultados de las pruebas genéticas obligatorias dentro del plazo fijado por los organizadores. Las cinco deportistas galas se han quedado fuera de la competición, que comenzó ayer jueves y se prolongará hasta el 14 de septiembre.
La Federación Francesa de Boxeo ha reaccionado con dureza tras conocer la exclusión, calificando la situación de «indignante» y expresando su «enorme sorpresa» ante la decisión. La entidad responsabiliza al laboratorio británico de Leeds, al que enviaron a las atletas para realizar los análisis. Según su versión, se les había asegurado que los resultados estarían listos en 24 horas, lo que habría permitido inscribir a las boxeadoras a tiempo. Sin embargo, los informes no llegaron antes del cierre del miércoles por la noche y el equipo quedó automáticamente eliminado.
Desde World Boxing, el organismo que asumió la dirección del deporte tras la desaparición de la Asociación Internacional de Boxeo, se defendieron recordando que cada federación nacional es responsable de garantizar que sus deportistas cumplen los requisitos de inscripción. «Es decepcionante para los atletas, pero corresponde a las federaciones coordinar el proceso con quienes mantienen contacto directo con ellos», señalaron. También confirmaron que Francia no es el único país afectado y que otras selecciones han tenido problemas similares.
La normativa que ha causado este choque entró en vigor en mayo, después de la fuerte polémica suscitada en los Juegos Olímpicos de París de 2024. En aquella cita, los púgiles Imane Khelif (Argelia) y Lin Yu-ting (Taiwán) conquistaron el oro pese a haber sido apartados un año antes del Mundial de 2023. El Comité Olímpico Internacional permitió entonces su participación basándose en la información de sus pasaportes y aclaró que no se trataba de un caso relacionado con deportistas transgénero.
La nueva regulación de World Boxing obliga a todas las competidoras mayores de 18 años a someterse a pruebas PCR que determinen su sexo cromosómico al nacer. Esta medida, diseñada para evitar controversias sobre elegibilidad, choca frontalmente con la legislación francesa de protección de datos, que prohíbe este tipo de exámenes en el ámbito deportivo. Por ello, la delegación gala se vio forzada a enviar a sus atletas a Reino Unido para cumplir con la exigencia.
En febrero de 2025, World Boxing obtuvo el reconocimiento provisional como federación internacional, lo que le permitió organizar estos primeros campeonatos bajo sus propias reglas. No obstante, la exclusión del conjunto francés amenaza con tensar las relaciones entre la organización mundial y las autoridades deportivas nacionales, que cuestionan la proporcionalidad y la viabilidad de los nuevos protocolos.