El Banco de España tendrá acceso directo a la información de las operaciones realizadas por los ciudadanos a través de Bizum durante los próximos cuatro años. El organismo que preside José Luis Escrivá firmó un convenio con la plataforma de pagos inmediatos que permitirá incorporar los datos de las transacciones entre particulares y compras de comercio electrónico a sus sistemas estadísticos.
Aunque el Banco de España asegura que la información será «agregada por sector y país» y estará destinada a «mejorar la elaboración y análisis de las estadísticas generales», el acuerdo llega en un momento crítico: Bruselas acelera el despliegue del euro digital, un proyecto que muchos expertos consideran el mayor avance del control financiero estatal sobre la vida de los ciudadanos.
En su comunicado del 7 de noviembre, el Banco de España destacó que la información de Bizum permitirá a sus analistas realizar estudios económicos y financieros «garantizando la confidencialidad». Sin embargo, el propio texto advierte de que estos datos podrán ser utilizados por investigadores externos a través del BELab, el laboratorio de datos dependiente de la Dirección General de Estrategia, Personas y Datos del organismo.
La cesión de información sensible, incluso en formato agregado, ha reavivado las dudas sobre el rumbo que está tomando la Unión Europea en materia monetaria y de vigilancia financiera. La combinación de la caída del uso del efectivo, los incentivos institucionales para digitalizar completamente los pagos, y el inminente euro digital, previsto por el BCE para 2029, hace que cualquier movimiento hacia una mayor centralización de datos sea interpretado como una pieza más del nuevo marco de supervisión total impulsado desde Bruselas.
El acuerdo entre Bizum y el Banco de España se produce cuando un informe reciente del Parlamento Europeo ha cuestionado abiertamente que el euro digital ofrezca garantías reales de privacidad.