La deuda pública española continúa creciendo bajo el Gobierno de Pedro Sánchez y acumula un incremento de 11.892 euros por habitante desde su llegada a La Moncloa en 2018. El endeudamiento del conjunto de las administraciones públicas alcanza ya los 1,75 billones de euros, según los últimos datos publicados por el Banco de España, correspondientes a agosto de 2026.
El economista José María Rotellar advierte, en un análisis publicado en Libre Mercado, de que la deuda ha aumentado en cerca de 600.000 millones de euros durante el mandato de Sánchez, una evolución que atribuye al incremento del gasto público y a la persistencia del déficit.
Sólo durante agosto, el endeudamiento aumentó en 5.618 millones de euros y se situó en el 99,7% del Producto Interior Bruto (PIB). Aunque esta proporción se ha reducido respecto al año anterior gracias al crecimiento del PIB nominal, el volumen absoluto de deuda continúa aumentando.
Sánchez acumula casi 200 millones de euros de nueva deuda cada día
Según los cálculos de Rotellar, el endeudamiento público ha crecido a un ritmo medio de 196,5 millones de euros diarios desde junio de 2018, equivalentes a aproximadamente 8,2 millones cada hora y 136.458 euros por minuto. Esto significa que, durante una jornada laboral de ocho horas, la deuda pública habría aumentado, de media, en más de 65 millones de euros.
El economista alerta de que el incremento continuado del endeudamiento compromete la capacidad futura de las administraciones para financiar sus obligaciones y puede elevar el coste de los intereses, reduciendo los recursos disponibles para otros servicios esenciales. Además, sostiene que el Gobierno ha aprovechado los ingresos tributarios adicionales derivados de la inflación para incrementar el gasto, en lugar de reducir significativamente el déficit.
El déficit estructural amenaza la sostenibilidad de las cuentas públicas
Rotellar también advierte de que el déficit estructural español ronda el 4% del PIB, lo que considera un desequilibrio persistente de las finanzas públicas. Según su análisis, la revisión al alza del PIB realizada por el Instituto Nacional de Estadística ha reducido estadísticamente la ratio de deuda sobre el tamaño de la economía, sin modificar el importe pendiente de devolución. Calcula que, sin esa revisión, el endeudamiento equivaldría al 104,3% del PIB.
Ante esta situación, defiende una reducción del gasto público ineficiente, rebajas fiscales y mayores incentivos a la inversión privada para fortalecer la capacidad productiva de España.
El Banco de España confirma que, aunque la ratio de deuda ha descendido 3,1 puntos respecto a agosto de 2025, el endeudamiento en términos absolutos ha crecido un 2,9% interanual, lo que mantiene abierto el debate sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas españolas.