Cada español soporta ya una deuda pública de 34.254 euros, según los últimos datos publicados por el Banco de España, lo que confirma el fuerte incremento del endeudamiento durante los años de Gobierno de Pedro Sánchez. Desde su llegada a La Moncloa en 2018, la deuda per cápita ha aumentado en casi 10.000 euros.
El dato refleja un crecimiento del 41,5% en el endeudamiento por habitante, muy por encima del registrado en etapas anteriores. Durante los más de siete años de mandato de Mariano Rajoy, el aumento fue de 7.831 euros, mientras que en los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero ascendió a 6.763 euros y con José María Aznar se limitó a 1.561 euros.
En términos absolutos, la deuda pública cerró 2025 en 1,69 billones de euros, frente a los 1,14 billones existentes en 2017. Todo ello pese a que España ha sumado cerca de 2,9 millones de habitantes en ese mismo periodo, lo que evidencia que el crecimiento demográfico no ha servido para aliviar la carga individual.
Además, el endeudamiento volvió a repuntar el último año un 4,8%, marcando un nuevo máximo histórico. En relación con el PIB, la deuda se situó en el 100,66%, una cifra ligeramente inferior a la del ejercicio anterior, pero que mantiene a España en niveles elevados de vulnerabilidad fiscal.
El grueso de la deuda corresponde a la Administración central, que concentra más del 92% del total. Las comunidades autónomas representan algo más del 20% y la Seguridad Social el 8%, mientras que los ayuntamientos apenas suponen el 1,23%. Este reparto refleja el peso creciente del Estado en la acumulación de pasivos.
Especial preocupación genera la evolución de la Seguridad Social, cuya deuda creció un 7,9% en el último año pese a las transferencias estatales que superan los 50.000 millones anuales para sostener el sistema de pensiones.
En este contexto, el Fondo Monetario Internacional ha advertido de que la deuda española aumentará «considerablemente» en los próximos años. El organismo apunta al envejecimiento de la población y al incremento del gasto en pensiones, sanidad y cuidados de larga duración como principales factores de presión, agravados por la reforma que reintroduce la revalorización de las pensiones conforme al IPC.
El informe también recomienda endurecer los límites de endeudamiento de las comunidades autónomas y establecer mecanismos correctivos claros en caso de incumplimiento.
Por territorios, la Comunidad Valenciana sigue siendo la región más endeudada, con un pasivo equivalente al 40,7% de su PIB, seguida de la Región de Murcia (31,2%) y Castilla-La Mancha (28,3%). En el lado opuesto, sólo cinco comunidades cumplen con el límite del 13% fijado por la Ley de Estabilidad: Navarra, Canarias, Madrid, País Vasco y Asturias.
En el ámbito municipal, Madrid, Barcelona y Zaragoza concentran los mayores niveles de deuda entre los ayuntamientos, aunque su peso en el conjunto sigue siendo marginal frente al volumen acumulado por el Estado.
El aumento sostenido del endeudamiento sitúa a España ante un escenario de creciente presión fiscal y limita el margen de maniobra del Gobierno en un contexto marcado por el incremento estructural del gasto público.