El avance de la industria automovilística china en Europa empieza a consolidarse también en España. Según un estudio del Observatorio Cetelem, el 50% de los conductores españoles se plantea ya adquirir un vehículo de marca china, en un contexto marcado por el encarecimiento del automóvil tradicional y la creciente competencia global.
El informe, elaborado con motivo del Salón del Automóvil de Pekín, revela además que el nivel de conocimiento por los conductores de estas marcas ha alcanzado el 80%, diez puntos más que el año anterior. Entre las más reconocidas destacan MG, identificada por el 66% de los encuestados, y BYD, con un 56%.
La percepción sobre estos vehículos también ha mejorado de forma notable. El 50% de los consumidores considera que los coches chinos ofrecen un nivel de seguridad bueno o muy bueno, lo que supone un incremento significativo respecto a ejercicios anteriores y refleja un cambio progresivo en la imagen de estas marcas.
El principal factor que impulsa este interés es el precio. Un 30% de los encuestados señala el coste como la razón determinante para plantearse la compra, seguido de la tecnología (19%). En cambio, entre quienes aún descartan esta opción, pesan la falta de información (26%) y la desconfianza (22%).
La entrada de fabricantes chinos está teniendo ya efectos en el mercado. Un 37% de los consumidores cree que su presencia contribuirá a reducir los precios, mientras que un 29% considera que aumentará la competencia y mejorará la calidad global del sector.
De cara a una decisión final de compra, el precio sigue siendo el elemento clave (31%), acompañado por la mejora de la calidad y las opiniones de otros usuarios (21% en ambos casos), así como por los avances en seguridad y tecnología.