Los costes del sistema eléctrico volvieron a incrementarse en abril hasta situarse en 22,67 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone una subida del 33% respecto a los 17,08 euros/MWh registrados en el mismo mes del año anterior, según datos del grupo ASE.
Desde el apagón del 28 de abril de 2025, estos costes se han incrementado de forma significativa debido a la política operativa del operador del sistema, orientada a reforzar la estabilidad mediante una mayor presencia de generación síncrona, principalmente ciclos combinados de gas.
Estos costes incluyen conceptos como restricciones PBF, restricciones técnicas, reserva de potencia, banda secundaria y desvíos, elementos que han ganado peso en la factura final del sistema eléctrico.
El precio medio final de la electricidad —sumando el mercado mayorista y los componentes del precio final de la energía— alcanzó en abril los 65,11 euros/MWh, frente a los 43,89 euros/MWh registrados un año antes.
En el mercado mayorista, el precio medio se situó en 42,44 euros/MWh, un 1,6% más que en marzo y un 58,3% por encima del nivel de abril de 2025, cuando fue de 26,81 euros/MWh.
Según los analistas de ASE, la subida interanual se concentró especialmente en las horas nocturnas, coincidiendo con una menor aportación de tecnologías renovables gestionables y un mayor recurso a la generación térmica.
En abril, la generación hidráulica cayó un 32,7% y la eólica un 16,1%, mientras que la producción de ciclos combinados de gas aumentó un 6,6%. Esta mayor dependencia del gas contribuyó a presionar al alza los precios en determinados tramos horarios.
Al mismo tiempo, la producción fotovoltaica creció un 24,2% interanual, lo que volvió a hundir los precios en las horas centrales del día. En total, se registraron 138 horas con precios negativos.
ASE subraya que este escenario refuerza la señal económica para el almacenamiento, al ampliarse la diferencia entre las horas solares de precios bajos y los picos de demanda, más expuestos al gas.
En el mercado de futuros, los precios de la electricidad en España también subieron en abril a lo largo de toda la curva. La consultora apunta que este movimiento no se debe a un encarecimiento adicional de los combustibles, ya que los futuros del gas corrigieron a la baja desde finales de marzo, sino a la menor generación hidráulica y al hecho de que el mercado diario superó las previsiones iniciales.
El dato confirma que, tras el apagón de 2025, el sistema eléctrico español sigue pagando un sobrecoste creciente para garantizar su estabilidad, mientras la volatilidad renovable y la dependencia puntual del gas siguen pesando sobre el precio final de la electricidad.