Mientras el Gobierno sigue dilatando la decisión sobre la prórroga de las centrales nucleares, España ha escalado al grupo de países con la electricidad más cara de Europa. Los datos publicados esta semana por Eurostat, la Oficina Estadística de la Comisión Europea, revelan que el precio real de la luz en los hogares españoles ya supera la media de la Unión Europea.
En el primer semestre de 2025, la electricidad en España alcanzó los 29,07 euros por kWh (en términos de poder adquisitivo y con impuestos incluidos), por encima de los 28,62 euros de media en la UE. Francia y otros 17 países europeos se sitúan por debajo. Sólo Alemania, Italia, la República Checa, Chipre, Rumanía, Letonia, Bélgica y Polonia registran precios más altos, detalla El Mundo.
El cambio es notable: hace apenas un año España se encontraba entre los países con la electricidad más asequible, beneficiada entonces por las rebajas fiscales que el Gobierno había aplicado para contener la inflación y antes de que se agravaran los problemas del sistema tras el apagón.
El encarecimiento coincide con el debate sobre el futuro de la energía nuclear. La mayoría de los expertos advierte de que cerrar las centrales supondrá un aumento significativo de los precios. Según un informe de PwC, un escenario sin energía nuclear en 2024 habría disparado los costes un 58%. En la misma línea, Fedea subraya que existe «un consenso elevado» en que el cierre de las plantas elevará el precio de la electricidad a corto y medio plazo.
Aun así, la vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, mantiene la línea de Moncloa y se limita a esperar el dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear antes de pronunciarse sobre la prórroga. Por su parte, la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, insiste en que «la energía nuclear no es limpia ni barata ni segura».
Mientras tanto, en el resto de Europa los precios se estabilizan. Eurostat señala que el precio medio de la electricidad en los hogares de la UE fue de 28,72 euros por cada 100 kWh en la primera mitad de 2025, un leve descenso del 0,5% respecto al semestre anterior. A pesar de esa estabilidad, los precios siguen muy por encima de los niveles previos a la crisis energética de 2022, debido a que la carga fiscal media sobre la electricidad ha subido hasta el 27,6%.
En paralelo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha instado a los gobiernos europeos a reducir los impuestos sobre la electricidad para impulsar la transición energética. Von der Leyen criticó que en varios países la electricidad soporte una presión fiscal superior a la del gas. En España, según datos de Wind Europe, la carga impositiva sobre la electricidad es 19 veces más alta que sobre el gas.
Eurostat confirma, además, que los precios del gas en la UE caen un 8,1% en lo que va de año y que, en este terreno, España sí se mantiene por debajo de la media europea.