«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La OCDE confirma que las subidas salariales no compensan la inflación en España

Los sueldos españoles siguen perdiendo poder adquisitivo y aún están un 2% por debajo de 2021 pese al alza del SMI

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Los salarios en España continúan sin recuperar el poder adquisitivo previo a la crisis inflacionaria, pese a las subidas registradas desde 2022. Según el último informe de la OCDE, los sueldos reales siguen siendo un 2% inferiores a los de 2021, lo que evidencia que el encarecimiento del coste de la vida ha neutralizado los incrementos salariales.

El análisis sitúa a España entre los países europeos donde, a pesar del aumento sostenido de los salarios —tanto por convenio como por las subidas del salario mínimo—, no se ha logrado compensar la pérdida de poder adquisitivo. Además, la OCDE advierte de un cambio de tendencia: el crecimiento salarial se está desacelerando. En concreto, España figura entre los cuatro países del organismo en los que el aumento real de los salarios por hora fue menor en 2025 que en 2024.

Los datos coinciden con el diagnóstico de Funcas, que amplía el análisis hasta el periodo previo a la pandemia. Según este centro, los trabajadores a tiempo completo siguen sin recuperar el nivel de renta real de 2019, con salarios un 2% inferiores. Sólo los empleados a tiempo parcial han superado ese umbral, con un poder adquisitivo un 3,9% superior al de antes de la pandemia.

Este fenómeno responde en parte al cambio en la estructura del empleo. El crecimiento del trabajo a tiempo parcial ha elevado la media agregada y ha permitido maquillar el dato global, que se sitúa prácticamente en niveles de 2019 —a apenas un 0,1%—, pese a que una parte significativa de los trabajadores sigue perdiendo capacidad de compra.

Por sectores, la evolución ha sido desigual. Transporte y almacenamiento, actividades administrativas, educación e información y comunicaciones registraron subidas salariales superiores al 5%. En cambio, los aumentos fueron inferiores al 2% en sectores como el financiero, el sanitario o la administración pública, mientras que las actividades artísticas y recreativas sufrieron una caída del 3,9%.

Si se compara con la inflación acumulada desde 2019, estimada en un 21,7%, el desfase es evidente. A jornada completa, sólo siete sectores han logrado incrementos salariales por encima de ese nivel, y en ninguno de ellos se alcanza el 30%. En contraste, algunos empleos a tiempo parcial han experimentado subidas superiores al 40%, especialmente en transporte, suministro de agua y actividades financieras.

La recuperación del poder adquisitivo se ha concentrado, además, en los salarios más bajos. Según la OCDE, los salarios mínimos han resistido mejor el impacto de la inflación gracias a las subidas aprobadas en los últimos años. En el caso de España, el salario mínimo ha aumentado cerca de un 30% en términos nominales desde 2021. Sin embargo, al descontar la inflación, el incremento real se reduce a aproximadamente un 5%, por debajo de la media del organismo.

Mientras tanto, los salarios pactados por convenio han crecido de forma más moderada, con incrementos anuales que en ningún caso han compensado plenamente el aumento del coste de la vida.

El resultado es un escenario en el que las subidas salariales no han logrado revertir la pérdida acumulada de poder adquisitivo, con una recuperación desigual entre sectores y tipos de empleo y una tendencia a la desaceleración que anticipa nuevas dificultades para los trabajadores.

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