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El FMI confirma el sorpasso económico

Polonia supera por primera vez a España en renta per cápita tras tres décadas de reformas y crecimiento sostenido

Pedro Sánchez. Europa Press.

Treinta y siete años después de liberarse del comunismo, Polonia ha logrado lo que parecía impensable: superar a España en renta per cápita en términos de paridad de poder adquisitivo, según los últimos datos del Fondo Monetario Internacional, que recoge El Independiente. Una cifra que desmonta el relato triunfalista de Pedro Sánchez sobre la supuesta fortaleza estructural de la economía española.

El dato es claro: 58.560 dólares anuales por polaco frente a 58.350 por español. Polonia no sólo ha alcanzado a España, sino que ya la supera, situándose por delante también de países como Israel o Nueva Zelanda.

La diferencia no es anecdótica. Es estructural. Mientras España crece apoyada en el aumento poblacional y el impulso del gasto público, Polonia crece por productividad, inversión y dinamismo empresarial. En 2025, la economía polaca avanzó un 3,6%, por encima del 2,8% español. Y para este año el FMI prevé un 3,5% para Polonia frente a un 2,3% para España.

En 1989, tras la caída del comunismo, Polonia era uno de los países más pobres de Europa. Su economía equivalía apenas al 21% de la española. Hoy representa ya el 71% en términos de paridad de poder adquisitivo y las proyecciones apuntan a que alcanzará el 80% a mediados de siglo.

El artífice intelectual de este giro fue Leszek Balcerowicz, impulsor de la llamada «terapia de choque»: desregulación, apertura al capital, disciplina fiscal, reducción de deuda y una transición decidida hacia la economía de mercado. Sin gradualismos ni ambigüedades.

Los costes iniciales fueron altos: desempleo, emigración masiva —hasta 2,5 millones de polacos salieron del país— y sacrificios sociales. Pero el resultado ha sido contundente: más de tres décadas de crecimiento medio del 4% anual, con una única recesión durante la pandemia. Un desempeño que pocos países occidentales pueden exhibir.

Hoy, Varsovia compite con las grandes capitales europeas, atrae inversión internacional y consolida un tejido productivo sólido. El flujo migratorio incluso se ha invertido.

España cuenta con 48,8 millones de habitantes; Polonia, con 37,4. Sin embargo, el país centroeuropeo ha conseguido cerrar la brecha con una combinación de disciplina macroeconómica, reformas estructurales y apuesta industrial.

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