PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

‘En Perú, el conflicto ya se ha instalado. Ahora lo que se trata es de evitar la violencia izquierdista’

Entrevista a Eduardo Calderón de la Barca, director de Gobernabilidad Perú

Josep Maria Francàs entrevista al peruano Eduardo Calderón de la Barca Quiroz, director de Gobernabilidad Perú, asociación civil que aporta a la formación de políticas públicas con énfasis en la sostenibilidad ambiental, la competitividad educativa y la prevención de conflictos.

—¿Qué está pasando ahora en Perú?

—Estamos en la etapa de resolución de impugnaciones de lo que han sido las elecciones más cuestionables en la historia republicana de Perú, en la que la palabra fraude cae sobre las instituciones gubernamentales responsables de la elección. De fondo tenemos la disputa geopolítica que se da en todo el planeta que es China y Estados Unidos principalmente y subregionalmente lo que viene sucediendo con los países del eje del Socialismo del siglo XXI.

—¿Ha habido fraude?

—Si partimos de la idea de que el fraude consiste en torcer la voluntad electoral del voto, pues sí. Las irregularidades han sido múltiples y no solo durante la elección sino previas a ella, donde se impidió de manera arbitraria la participación de varios partidos políticos. Tenemos numerosas manifestaciones de suplantación de votantes, falsificación de firmas, conteos fallidos, y que el resultado no contempla ninguna lógica respecto de la primera vuelta y en especial en las zonas mas lejanas donde no hay control estatal… Todo indica que existe la fundada sospecha de que ha habido fraude. En consecuencia, debe investigarse.

—Aquí en España parece que haya ganado Castillo, ¿no es verdad?

—La propaganda viaja a mayor velocidad que la verdad. Mientras la autoridad electoral que es el Jurado Nacional de Elecciones, por más cuestionado que sea, no proclame un ganador, no tenemos presidente y eso aún no ha sucedido. Lo que si es cierto, es que en el conteo realizado por la otra autoridad, que es la ONPE, esta terminó de hacer el conteo dando ligera ventaja a Castillo. Seguimos en la resolución de impugnaciones que van de la mano con la aparición de mas irregularidades y que lamentablemente el JNE no está considerando atenderlas como es la exhibición del padrón electoral, bajo argumentos de formalismos injustificables.

—¿Ambos bandos aceptaran el resultado que proclame el JNE?

—Es incierto, pues si bien ambos han dicho que sí que lo aceptarán, la candidata Fujimori ha solicitado una auditoria internacional liderada por la OEA, la cual debe pedirlo el presidente encargado Francisco Sagasti, que no es tan imparcial. Por el otro lado, el candidato Castillo está a la espera de la proclamación, siempre y cuando se siga manteniendo como ganador. La polarización es total y las autoridades jamás van a reconocer que su proceso electoral es nulo.

—¿Gane quien gane habrá conflicto entonces?

—El conflicto ya está instalado porque no hay confianza en las instituciones y lo que se quiere evitar es la violencia, tan recurrente en los extremistas maoístas que aprovechan para anunciar una respuesta violenta si no gana el candidato Castillo. Lo ha dicho el mismo presidente que conminó telefónicamente a muchos políticos a evitar este escenario. Recordemos que tanto las Fuerzas Armadas como grupos terroristas son viejos conocidos que se enfrentaron durante la época del terrorismo y que siempre están en aceras contrapuestas.

—Oyendo alguna intervención de Castillo queda la duda de su idoneidad para presidir un país. ¿Cómo es el personaje realmente?

—El candidato Castillo es un profesor de escuela rural que esta abocado íntegramente a la labor sindical desde hace una década y que fue alzado por un partido comunista también de origen rural y muy organizado a la usanza castrista. El gobierno regional le sirvió a los comunistas para acceder al presupuesto público y hoy tienen graves denuncias de corrupción máxima. Incluso su líder y anterior candidato a vicepresidente es un sentenciado por la justicia. Castillo no tiene ninguna experiencia y formación en gestión pública, por eso no queda otra que remitirse a la agenda del partido por el cual postuló. Sin embargo esa falta de idoneidad ha sido compensada por una emoción provinciana y reivindicatoria en momentos de grave crisis sanitaria, curiosamente propiciada por sus aliados políticos que trajo como resultado, una de las peores gestiones de la crisis sanitaria en el mundo, quizás con mayor cantidad de fallecidos por millón de habitantes, 200.000 y contando.

—¿Tiene denuncias por corrupción?

—Castillo tiene varias denuncias fiscales de otra índole pero al parecer hasta el momento no de corrupción, lo que tiene sentido porque no ha tenido cargo con responsabilidad presupuestal, pero sí como dirigente sindical. Sin embargo el partido Perú Libre, por el cual postuló, tiene en prisión preventiva a 36 de sus miembros por delitos que van desde la extorsión a la corrupción. Incluso su líder máximo tiene sentencia condenatoria firme por el Poder Judicial, además de los indicios por financiación de campaña por parte de grupos narcoterroristas del VRAEM, entre otros.

—¿Qué pasa en Perú que los últimos presidentes, me suena que seis, han estado relacionados con la corrupción?

—Pues las crisis de los partidos políticos es un fenómeno global y probablemente esté sucediendo de manera acentuada, no muy diferente de lo que sucede en otros países con el fenómeno del ejercicio del poder político y el favorecimiento ilícito. La situación particular se debe a las consecuencias del expansionismo de las empresas constructoras brasileñas, auspiciadas por el ex presidente Lula da Silva, que es el líder fundador del Foro de Sao Paulo, cuya metodología de trabajo fue hacerse con obras importantes de infraestructura a cambio de prebendas y una alta intervención en la política nacional de 12 países de América Latina. Cuando cae Odebrecht en Estados Unidos por la NSA, se revelan audios y una doble planilla de funcionarios que arrastra a todo el Continente en una dinámica de acusaciones moduladas por un sector de la misma izquierda que desde un inicio propició y que ha tenido impacto sobre todo en los países que no son de la órbita comunista.

—¿Odebrecht corrompiendo a los líderes iberoamericanos y facilitando así el gobierno de los candidatos de izquierdas?

—Como se sabe, Odebrecht está tras el presupuesto público y lo menciono en presente, porque además sigue operando en Perú, en virtud de un inverosímil acuerdo secreto de colaboración entre las autoridades judiciales y la empresa para hacer las delaciones correspondientes. Junto a las autoridades nacionales, traman extensas investigaciones y prisiones preventivas de nunca acabar, afectando irremediablemente a todo el escenario político nacional, favoreciendo la irrupción de supuestos outsiders, que no tienen reparos en esconder sus delitos.

—Me ha hablado de la disputa geopolítica que se da en todo el planeta que es China y Estados Unidos y del Socialismo del siglo XXI en Iberoamérica, ¿qué supone este socialismo?

—Pues lo anuncian ellos mismos y es la internacionalización del comunismo latinoamericano en Sudamérica y probablemente, ustedes lo saben mejor,  también España. Este fenómeno se alienta solo en los países que se han mantenido al margen de esa dinámica totalitaria y empobrecedora que ha dejado un sin número de víctimas y migraciones importantes en la región. Chile, Colombia y ahora Perú, donde sin duda hay mucho por resolver, pero el camino era bastante claro y la expansión de la clase media había crecido de manera importante lo mismo que Brasil y en consecuencia también las demandas emergentes. Vivimos las consecuencias de un abandono por parte de las instituciones democráticas de izquierda, centro y derecha, que se entregó a la fiesta republicana del crecimiento, pero que no fue tan responsable y previsor como debió ser, pero que sobre todo perdió el avance populista en el ámbito cultural e ideológico y la infiltración en instancias estatales, siguiendo el guión delForo de Sao Paulo y su agenda híbrida de disuasión democrática. De otro lado la disputa global por el acceso a los recursos naturales y otros aspectos importantes de posicionamiento global, pues también se da por estos lares y no cabe duda al menos que uno de los candidatos ha visto con mucha simpatía el apoyo logístico de empresas chinas y luego la natural competencia entre nuestros dos socios comerciales mas importantes que tiene el Perú, que justamente son China y los Estados Unidos.

—¿Cómo se puede combatir esa internacionalización comunista en el siglo XXI cuando parecía que era historia para olvidar por desastrosa?

—Pues con una respuesta estratégica y equivalente a los desafíos que nos plantean, que es la internacionalización de la democracia. Tenemos que apuntalar de manera organizada, coordinada y muy detallada, las acciones para robustecer nuestra gobernanza democrática y con ello resistir mejor los embates totalitarios. Todas aquellas instituciones, grupos parlamentarios, empresas privadas, la sociedad civil organizada… tienen que coordinar acciones para fortalecer nuestra infraestructura y valores democráticos con transparencia, responsabilidad e inclusión. Nosotros estamos justamente realizando acciones institucionales para encontrarnos con otros que deseen trabajar estos temas. A fin de cuentas, la historia de nuestros países se construye hacia un camino de afianzamiento de las libertades que mayor bienestar ha traído a lo largo de nuestro devenir. Esa es la ruta que la mayoría democrática en Iberoameríca anhela soberanamente para sus próximas generaciones.


Una entrevista de Josep María Francàs para La Gaceta de la IberosferaSígale en Twitter y en su canal de Telegram

Deja una respuesta