‘Maduro y su cártel de Los Soles son los grandes patrocinadores del Socialismo del siglo XXI’

Marcel Tangarife-Torres

Entrevista con Marcel Tangarife-Torres, abogado colombiano, experto en Derecho Constitucional, Derecho Internacional Económico y Arbitraje Internacional.

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Pregunta: ¿Cómo está la situación política en Colombia?

Respuesta: Colombia está en un momento crucial y desafiante de su Historia. Estamos en un poco más de la mitad del gobierno del presidente Iván Duque, que fue elegido por las mayorías de derecha y de centro derecha, con el importante apoyo del ex presidente Alvaro Uribe Vélez y de su partido Centro Democrático, apoyo que fue definitivo para su triunfo. El gobierno de Duque ha sido fuertemente atacado desde sus inicios por la izquierda que fue derrotada en las urnas. Una izquierda liderada por el ex candidato Gustavo Petro, antiguo guerrillero del M-19 y miembro de la izquierda radical, y que ha promovido manifestaciones, paros y disturbios siguiendo el mismo modelo utilizado en diversos países de Latinoamérica, especialmente en Chile.

Esto ha traído varias situaciones. La primera es que el presidente Duque se alejó del cumplimiento de sus promesas de campaña como la reforma integral de la Justicia y la llamada Jurisdicción Especial para la Paz que sirve como tribunal de absoluciones de los miembros de las FARC. El presidente Duque también se alejó del cumplimiento de la promesa de reiniciar la aspersión aérea del glifosato como el mecanismo más eficaz en la lucha contra el narcotráfico y, por último, se alejó de su promesa de promover un proyecto de ley para fortalecer la extinción de dominio de los bienes adquiridos por las organizaciones narcotraficantes, incluidas las FARC, a través de lo que en campaña denominó la “extinción de dominio express”.

“La pandemia fue una aliada del presidente Duque hasta septiembre, cuando la izquierda volvió a su estrategia de paros, marchas y disturbios”

En lo que se refiere a la actuación del Ejecutivo colombiano contra la pandemia de Covid-19…

—Desde que empezó la pandemia en Colombia en marzo de este año, el Gobierno del presidente Duque se concentró en adoptar todas las medidas (salubridad, económicas, ambientales, laborales, administración de justicia, etc.) para enfrentar los desafíos del Covid-19. El 17 de marzo decretó el Estado de Emergencia Económica, Ecológica y Social, a través del cual pudo adoptar más de noventa normas con fuerza de ley sin tener que llevar estas iniciativas al Congreso de la República. La pandemia se convirtió en un aliado de Duque hasta septiembre, mes en el que se reabrió la inmensa mayoría de actividades. A partir del mes de septiembre pasado, la izquierda volvió a su estrategia de paros, marchas, disturbios y más recientemente la llamada “minga indígena”, que consistió en que más de cinco mil indígenas se desplazaran a Bogotá sin cumplir ninguna norma de bioseguridad o de tráfico (venían hasta en el techo de buses y camiones sin que autoridad alguna se lo impidiera). Estuvieron dos días en Bogotá e intentaron tomarse el aeropuerto internacional, sin éxito.

¿Cómo acabo esa ‘minga indígena’ que menciona?

—La ‘minga indígena’ pretendía estar en Bogotá indefinidamente. Casualmente se disolvió la semana pasada, el mismo día que se informó que en los territorios del Departamento del Cauca —que mayoritariamente están en manos de las comunidades indígenas—, se desarrolló una operación antinarcóticos en la que destruyeron varios laboratorios para el procesamiento de cocaína.

“El presidente Duque ha vinculado a antiguos funcionarios del ex presidente Santos en su Gobierno, lo que ha supuesto una afrenta para Uribe, Pastrana y para su propio partido”

—¿El gobierno de Duque ha sucumbido a las presiones de la izquierda?

—Yo creo que sí, pero también ha sucumbido a las presiones del ex presidente Juan Manuel Santos. Lo explico en tres puntos.

1.- Dentro de su agenda de gobierno ha puesto en el congelador las propuestas que había hecho en campaña que afectaban directamente el negocio del narcotráfico. Un negocio en el que continúan implicados varios dirigente de las FARC, como ha probado la CIA en Estados Unidos.

2.- Ha negociado con los estudiantes y sindicalistas —todos de izquierda—, que en noviembre del año pasado empezaron con los disturbios siguiendo el modelo chileno.

3.- Ha vinculado a posiciones muy importantes de su Gobierno a ex funcionarios del gobierno del ex presidente Santos, lo cual ha sido una afrenta para su propio partido Centro Democrático, para el ex presidente Uribe y para el ex presidente Andrés Pastrana que también lo apoyó en su elección.

Como dice públicamente el director de un programa diario de radio, el presidente Duque se ha dedicado a complacer y gobernar con sus opositores políticos, y en muchos casos se ha dedicado a perseguir a sus aliados políticos que lo eligieron. La molestia, por ejemplo, del ex presidente Pastrana y de sus seguidores del Partido Conservador ya es pública y manifiesta, al igual que de la mayoría de miembros del Centro Democrático.

Me habla del presidente Santos influyendo, del presidente Duque actuando contra su propio programa y sabemos que el presidente Uribe fue detenido… Vaya panorama.

—Es el mundo al revés. Aunque Duque ha mostrado solidaridad con el ex presidente Uribe, en realidad durante estos dos años y tres meses ha tratado de poner distancia para demostrar que él no es ‘títere’ de Uribe. Eso tiene muy molesta a la mayoría de gente que votó por Duque. Gracias a Dios, el ex presidente Uribe fue dejado en libertad por una juez muy valiente que no sucumbió a las presiones de la izquierda. Yo trato de describir el panorama con objetividad, como simple observador. Pienso que el presidente Duque tiene todavía medio mandato para dejar su legado. En las últimas dos semanas de octubre logró superar dos mociones de censura contra el ministro de Defensa, con el apoyo de los partidos y movimientos políticos que apoyaron su candidatura presidencial y de otros sectores que están apoyando su gestión de gobierno. Esto lo fortaleció para anunciar que en estos días volverá la aspersión aérea del glifosato en la lucha contra el narcotráfico. Duque también ha adelantado importantes acciones contra el narcotráfico y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo está liderando un proceso muy importante para recuperar la inversión extranjera directa, la productividad y las exportaciones, todo lo cual está muy bien. El Gobierno Duque va a procurar darle permanencia a muchas de las normas que adoptó durante el estado de emergencia económica, ecológica y social que promueven el empleo y la reactivación económica. 

¿Qué pasa con Uribe?

—Yo no quiero opinar del proceso del presidente Uribe pues he estado asesorando a su equipo de trabajo en los temas constitucionales relacionados con dicho expediente.

“Pablo Escobar es cosa del pasado. Uribe acabó con el paramilitarismo y los políticos corruptos siguen campando por Colombia”

La imagen de Colombia que hay en España es la de las series de Pablo Escobar: narcotráfico, paramilitares y políticos corruptos. ¿Es esto ya historia pasada?

—Los colombianos exportamos muy buenas series de televisión. Y parece que nos gustara torturarnos y revictimizarnos contando nuestra propia historia y con mucho éxito de rating a nivel nacional e internacional. Pablo Escobar es cosa del pasado, el paramilitarismo lo acabó el ex presidente Uribe durante su gobierno, los políticos corruptos siguen campeando por Colombia (si no por qué razón el ex presidente Santos y sus círculos cercanos siguen con el efecto teflón frente a las investigaciones más importantes de corrupción, por qué el ex presidente Samper sigue hablando de moral cuando fue probada la financiación de su campaña por el narcotráfico de entonces, por qué Petro puede ser candidato presidencial si se le comprobaron graves casos de corrupción durante su alcaldía de Bogotá?). Ojalá algún día se hiciera una serie de la Operación Jaque, pero también de todo lo que fue el combate contra el narcotráfico y el terrorismo entre 2002 y 2010, cómo se reconquistó el territorio nacional y cómo Colombia se volvió en esa época un gran receptor de inversión extranjera y gran motor de desarrollo económico en Latinoamérica.

“Maduro y su cártel de Los Soles son los grandes patrocinadores de la izquierda, del ‘Socialismo del siglo XXI’, se apoyan en regímenes totalitarios como Irán y son inmensamente millonarios”

Cuando parecía que en Iberoamérica la izquierda iba en retroceso, algo ha cambiado y vuelven al poder. El ejemplo perfecto es Bolivia. ¿Qué ha pasado con esto?

—La izquierda en Latinoamérica tiene aliados muy poderosos y ricos. Cuba sigue siendo el cerebro de la promoción de la izquierda en Latinoamérica; Además, Maduro y su cártel de Los Soles son los grandes patrocinadores de la izquierda, del “Socialismo del siglo XXI”, y se apoyan en regímenes totalitarios como Irán y son inmensamente millonarios, al contrario que los ciudadanos venezolanos que están sumidos en una inmensa pobreza y sometimiento. En tercer lugar, los cárteles de la droga, incluyendo a las FARC, están en una época de expansión geométrica especialmente desde la firma del acuerdo de paz entre dicho grupo narcoterrorista y el Gobierno de Santos (dicho de paso, después de que este desconociera el resultado del plebiscito en el que ganó el “no” para que se firmara ese acuerdo). En cuarto lugar, la financiación de campañas políticas por estos grupos narcotraficantes de izquierda. En quinto, el Grupo de Puebla que relanzó el Foro de Sao Paolo. Y sin olvidarnos de Soros …

¿Qué pinta Soros en todo esto…?

—Soros es el gran financiador del Proceso de Paz, aliado estratégico de Juan Manuel Santos quien está ahora en la junta directiva de una de sus grandes ONG. Además, aceptó que se vinculara como su asesor en la negociación a Bernard Aronson, un hombre muy cercano a Barack Obama. Y ahora es el gran financiador del Tratado de Ezcasu (acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe) que se está tramitando en el Congreso de la República… Y ni hace falta hablar de su influencia en la ideología de género que es una nueva faceta de la izquierda, especialmente en Latinoamérica.

¿Es Colombia un objetivo de estos nefastos personajes?

—Sí. Soros y todo su equipo tienen sus ojos en Colombia por su ubicación geoestratégica en el norte América del Sur; por su vecindad con Venezuela; por su capacidad de entrar hacia hacia el resto de Latinoamérica; por la fortaleza que significa Colombia desde el punto vista institucional en la región. De hecho ya influido no solamente a haber tenido una estrecha relación con Juan Manuel Santos participando en la financiación y se ha beneficiado del Proceso de Paz. Ha financiado importantes ONG como de Justicia y otras que desde hace más de quince años implementan en la agenda de género en Colombia políticas de liberalización o legalización del aborto y matrimonio de parejas del mismo sexo, eutanasia y un largo etcétera. E inclusive ha logrado penetrar en las Altas Cortes.

“El centro-derecha es muy temeroso. Prefiere negociar con la izquierda y con los que defienden el globalismo y la ideología de género por ‘llevar la fiesta en calma’. En España, eso es el PP”

¿Cómo combatirlos?

—La derecha debe organizarse, fortalecerse y perder el miedo a actuar a nivel nacional e internacional.

¿Usted piensa que hoy por hoy la derecha tiene miedo?

—Yo pienso que hoy en el mundo hay dos derechas: Aquella que se define a sí misma como “centro-derecha” y la que se define como “derecha”. La primera, muy temerosa, prefiere negociar con la izquierda y con los sectores que defienden el globalismo y la ideología de género. Ese centro-derecha prefiere “llevar la fiesta en calma” y no enfrentar semejante desafío. En España, el Partido Popular representa este tipo de derecha que se siente cómoda negociando con el PSOE y la izquierda de Podemos; es un Pablo Casado sometido a Pablo Iglesias y que es capaz de atacar a la derecha que representa Vox. En Colombia, esta derecha la representan facciones del partido Centro Democrático, el Partido Conservador, Cambio Radical y el Partido de la U.

“La derecha que representa Vox es capaz de enfrentar al régimen y defender las bases del Estado-Nación y de la democracia. En Colombia, esa derecha es la del ex presidente Uribe”

Y, ¿la que se autodenomina ‘Derecha’?

—De otra parte está la Derecha, la verdadera Derecha, que está librando una lucha como David contra Goliat, sin los recursos económicos y humanos ni los medios de comunicación que maneja la izquierda progresista y el globalismo. En España esa Derecha la representa Vox, un partido reciente que ha sido capaz de enfrentar al régimen y defender las bases de Estado Nación y de la democracia contemporánea que en el caso español está unida entrañablemente a la Corona. Vox defiende también la vida desde la concepción hasta la muerte natural y enfrentar la nueva izquierda que representa la ideología de género. En Colombia esta Derecha la representan el ex presidente Alvaro Uribe Vélez, una facción mayoritaria del Centro Democrático, una parte del Partido Conservador, Colombia Justa y Libre, una facción de Cambio Radical. Trump representa esta derecha en Estados Unidos.

Ojalá la sociedad civil no tenga miedo y reaccione, hay mucho en juego.

—Estoy de acuerdo. La sociedad civil debe perder el miedo y reaccionar. En Colombia la sociedad civil reaccionó y votó por el NO en el plebiscito sobre el acuerdo de paz con las FARC. Después, Juan Manuel Santos engañó a los colombianos. En las redes sociales cada vez es más clara, mayoritaria y contundente la sociedad civil que defiende los valores fundamentales de la sociedad contemporánea y de la democracia, a pesar de la presión de los medios de comunicación, de los grupos terroristas como las FARC y de la izquierda radical aliada. Hay tanto en juego que las elecciones de Estados Unidos se han convertido en las más importantes de la historia contemporánea, pues si Trump gana seguirá siendo el muro de contención contra el globalismo y la izquierda mundial, como pasó hasta 2010 con Alvaro Uribe Vélez en Colombia y en Latinoamérica, y que sigue siendo una piedra en el zapato (por eso lo quieren ver preso). Por el contrario, si Biden gana, las consecuencias para la democracia como la conocemos, y para las libertades del ser humano como las hemos concebido históricamente, se verán gravemente afectadas. Dios nos tenga en sus manos.

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Una entrevista de Josep María Francàs para La Gaceta de la IberosferaSígale en Twitter y en su canal de Telegram: Josep maria francàs

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