La Xunta de Galicia, gobernada por el PP con mayoría absoluta, inició el pasado 31 de enero la séptima edición del programa de «dinamización lingüística» ’21 días con el gallego’. El secretario general de Lengua, Valentín García, y el director general de Centros y Recursos Humanos, Jesús M. Álvarez Bértolo, destacaron «la importancia de impulsar propuestas de ocio que animen a los jóvenes a emplear el gallego en diversas actividades dentro y fuera de la escuela».
En esta nueva edición, que impulsó la Consejería de Cultura, Lengua y Juventud, participaron una decena de centros de Educación Infantil y Primaria de las cuatro provincias, que, sumando alumnado, profesorado y personal de administración y servicios, incluyen unas 4.000 personas.
El programa, en el que colabora la Consejería de Educación, se desarrolló desde el 31 de enero hasta el 21 de febrero. En Cataluña, el Gobierno del socialista Salvador Illa ha promovido una iniciativa similar —ya aprobada por ERC— para no hablar en español durante 21 días en distintas ciudades catalanas.
Hablamos Español ya denunció que la Consejería de Educación del Gobierno gallego «despliega todo su aparato para dar apoyo a este programa enviando cartas a los padres, divulgando el programa en sus redes, estableciendo colaboraciones con la radio y la televisión gallega, etc».
El grupo parlamentario de VOX en el Congreso presentó una PNL en marzo de 2023 en la que denunciaba «los ataques perpetrados por la administración regional gallega» y recordaba el derecho y el deber de usar el español en todo el territorio nacional. «‘La campaña 21 días con el gallego y +’ la promueve la administración regional gallega en los últimos años (…). Esta grave injerencia de la administración en la privacidad de las familias (…) es un ejemplo claro de instrumentalización de la educación, y de los niños y adolescentes con fines de adoctrinamiento político», aseveró VOX.
«Se invade el ámbito privado y familiar, se señala a los alumnos que hablan español, por cuanto se les culpa o no de ‘guardar un tesoro centenario’ (el gallego), se les presiona para que actúen en un determinado sentido con todo el aparato de la Administración pública y con los recursos de todos», añadió. «Constituye un ejemplo más de los constantes ataques al español perpetrados desde las administraciones regionales en las últimas décadas (…). El español sufre desde hace tiempo ataques muy graves, especialmente en aquellos territorios donde el separatismo influye u ostenta el poder», concluyó.