Dos inmigrantes marroquíes han sido absueltos en Valencia de los delitos de agresión sexual a dos menores de trece años, tras aplicarles la Audiencia Provincial la llamada cláusula de «Romeo y Julieta». La resolución judicial considera que existió consentimiento en las relaciones mantenidas y que los acusados eran próximos a las víctimas en edad y grado de madurez, lo que exime de responsabilidad penal según el artículo 183 bis del Código Penal.
Los hechos se remontan a mayo de 2022, cuando las dos adolescentes, tuteladas por la Generalidad, se escaparon del centro de menores donde residían. Aquella misma tarde conocieron a tres jóvenes —dos de ellos hoy absueltos y un tercero aún en paradero desconocido— en una estación de metro de Valencia. Tras conversar y compartir contactos por redes sociales, quedaron más tarde para verse de nuevo.
Según el relato de la sentencia, los jóvenes, de entre 18 y 19 años en aquel momento, invitaron a las chicas a comprar alcohol en un supermercado y después se dirigieron a un hotel cercano al Palacio de Congresos. Allí, uno de ellos había reservado una habitación. La Audiencia considera probado que las menores accedieron voluntariamente a acompañarlos y mantuvieron relaciones sexuales consentidas con dos de los jóvenes.
En un inicio, el Ministerio Fiscal solicitaba penas de hasta 17 años de prisión para el principal acusado, y de entre ocho años y medio y diez años para los otros dos implicados. Sin embargo, durante el juicio, tanto la Fiscalía como las acusaciones retiraron la alegación de que las relaciones se produjeran «en contra de la voluntad» de las menores, lo que resultó determinante para la absolución.
El tribunal aplicó así la eximente de proximidad en edad y madurez prevista en la normativa española, que permite no castigar penalmente las relaciones consentidas cuando el autor y la víctima se encuentran en un rango de desarrollo físico y psicológico similar, aun cuando la persona más joven no haya alcanzado la edad legal de consentimiento sexual (16 años).
El tercero de los investigados, sobre el que pesaba la acusación más grave por haber tenido supuestamente un papel principal en los hechos, no compareció ante el tribunal y sigue actualmente en busca y captura.