«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Realizó cuatro reuniones en 2023 y 2024

ADIF acumula casi dos años sin reunir al comité encargado de vigilar la seguridad ferroviaria pese a los accidentes mortales registrados este año

Óscar Puente y el presidente de ADIF. Europa Press

ADIF lleva desde diciembre de 2024 sin convocar el Comité General de Seguridad en la Operación (CGSO), el organismo creado en 2017 para supervisar la seguridad ferroviaria y prevenir accidentes en la red. La ausencia de reuniones se prolonga desde hace casi dos años, un periodo en el que se han producido los accidentes mortales de Adamuz (Córdoba) y Urda (Toledo), y en medio del creciente malestar entre los trabajadores de la compañía.

Según avanza The Objective, que se hace eco del informe de gestión de ADIF publicado en marzo de 2026, este órgano celebró cuatro reuniones en 2023 y otras cuatro en 2024. Sin embargo, desde la llegada de Luis Pedro Marco a la presidencia del gestor ferroviario, el funcionamiento del comité cambió. Durante 2025 no se celebró ninguna reunión, una circunstancia que la empresa pública justificó por «cambios organizativos».

El comité tiene entre sus principales competencias aprobar el Plan Anual de Seguridad en la Circulación, supervisar su cumplimiento y analizar los riesgos asociados al funcionamiento de la infraestructura. También debe revisar los informes anuales de seguridad, proponer mejoras en los procedimientos y elevar a la presidencia las modificaciones del sistema de gestión de seguridad ferroviaria.

La falta de actividad del organismo coincide con las advertencias de los representantes de los trabajadores. El Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) expresó su rechazo al Plan Anual de Seguridad en la Circulación de 2026 por no incluir medidas para corregir deficiencias en los procedimientos de señalización y control del tráfico. Entre sus reclamaciones figuraban revisar los procedimientos de puesta en servicio de las instalaciones de seguridad y establecer mecanismos para detectar y corregir fallos.

A esta situación se suma la preocupación de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), dependiente del Ministerio de Transportes, por la organización interna de ADIF. Desde principios de 2025, el gestor está sujeto a un condicionamiento grave en su autorización de seguridad ferroviaria.

El problema se originó tras la desaparición de la Dirección General de Seguridad, Procesos y Sistemas Corporativos, cuyas competencias quedaron repartidas entre diferentes departamentos, incluidos Mantenimiento y el Gabinete de Presidencia. En octubre de 2025, ADIF terminó diluyendo su Dirección de Seguridad.

Además, la dirección responsable de evitar colisiones y descarrilamientos quedó bajo la dependencia de Salvador Almenar, director del Gabinete de Presidencia, Comunicación y Relaciones Institucionales, cuya formación es periodística.

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