Habiendo pasado siete meses del accidente de Adamuz (Córdoba) en el que murieron 46 personas, el gestor de infraestructuras ferroviarias Adif mantiene activas 1.002 limitaciones temporales de velocidad (LTV) en 109 líneas en la red que abarca Cercanías y trenes de Media y Larga Distancia, tal y como informa El Español.
De acuerdo a lo señalado por dicho medio, la mayoría de estas restricciones se deben al mal estado de las vías y a defectos en aparatos de vía como desvíos, agujas y cruzamientos, lo que obliga a reducir drásticamente la velocidad en numerosos tramos.
Mientras que en las principales líneas de ancho ibérico se permiten velocidades de entre 160 y 220 km/h, muchas zonas operan actualmente a 80, 70 o incluso 50 km/h, y en casos extremos a tan solo 5 km/h. Estas limitaciones, algunas activas desde hace meses o años, generan retrasos constantes y malestar entre los más de 500 millones de viajeros que utilizaron la red el año pasado.
Aunque Adif ha logrado eliminar por completo las roturas de vía, las restricciones por fisuras en cruzamientos de desvíos y defectos de soldadura se mantienen en puntos como Cáceres, Peñas Blancas, La Garrovilla, Guadiana y Gévora.
Vale recordar que las limitaciones temporales de velocidad son medidas de seguridad que se aplican automáticamente cuando se detectan alertas por vibraciones u otros problemas en la vía, y se mantienen hasta que los equipos de mantenimiento reparan la incidencia. No obstante, la acumulación de averías y la lentitud en las reparaciones han convertido estas restricciones en una característica casi permanente de la red ferroviaria española, afectando a servicios esenciales como Cercanías en Madrid, Rodalies en Cataluña, así como a trenes de Media y Larga Distancia y mercancías.