
ADIF solo redobló la supervisión en el 30% de las soldaduras de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, según la documentación oficial a la que han tenido acceso distintos organismos técnicos.
Según publica The Objective, la revisión adicional fue realizada por Ayesa, empresa adjudicataria de un contrato de 3,1 millones de euros en marzo de 2022 para el control y vigilancia de la infraestructura ferroviaria. Este contrato fue ampliado en septiembre de 2024 por el Ministerio de Transportes con 620.000 euros más, en el marco de lo que el departamento definió como una «reforma integral» de la línea.
Los informes preliminares señalan que el accidente ferroviario de Ademuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas, se habría originado por la rotura de una soldadura en la vía. Dicha soldadura figuraba entre las inspeccionadas por segunda vez dentro de la muestra supervisada por Ayesa, que certificó que cumplía los parámetros exigidos por la normativa vigente.
Durante una rueda de prensa celebrada el 23 de enero, el presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña, explicó que en el tramo afectado se realizaron controles sobre un total de 114 soldaduras. Estas fueron sometidas a ensayos visuales, pruebas geométricas, líquidos penetrantes y evaluaciones mediante ultrasonidos. Posteriormente, sólo una muestra del 30% —36 soldaduras— fue revisada de nuevo por un segundo equipo independiente, sin que se detectaran anomalías.
Fuentes técnicas indican que la propia ADIF gestiona las soldaduras a través de Redalsa, sociedad participada mayoritariamente por el administrador ferroviario, responsable de la adquisición de los carriles y de la coordinación de su transporte y unión, aunque los soldadores pertenezcan a empresas externas. El Ministerio de Transportes precisó en una nota oficial que en la zona del accidente se efectuaron auscultaciones geométricas en septiembre y octubre, así como cinco auscultaciones dinámicas entre junio y noviembre.
También se realizaron controles a pie y una inspección de desvíos pocos días antes del siniestro. En cuanto a la revisión por ultrasonidos, se indicó que se llevó a cabo en noviembre, si bien ADIF la fechó en septiembre.
Ayesa ejecutó en junio de 2024 una inspección aluminotérmica sobre 37 soldaduras, incluida la correspondiente al punto kilométrico del accidente, sin hallarse deficiencias. El acta visual y geométrica reflejó una correcta alineación y ausencia de fisuras, poros o falta de fusión, por lo que se autorizó la continuidad de las operaciones sobre la vía.
El informe del Comité de Seguimiento del Accidente Ferroviario de Ademuz, elaborado por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, subraya que el 100% de las soldaduras se somete a controles de calidad y que en el 30% se repiten las pruebas por un segundo equipo. «Este elevado nivel de control responde a la importancia estructural de las soldaduras dentro del conjunto de la vía», señala el documento.
El contrato de vigilancia exigía a Ayesa la incorporación de técnicos con más de diez años de experiencia y habilitación de la Asociación Española de Ensayos No Destructivos.