El empresario Víctor de Aldama está dispuesto a declarar ante el Tribunal Supremo para detallar la supuesta intervención del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en la financiación irregular del PSOE de Pedro Sánchez a través del régimen de Nicolás Maduro. Personas de su entorno han avanzado a Libertad Digital que no tiene reparos en entregar la documentación que, según afirma, demostraría esa vinculación.
Los investigadores consideran que la instrucción de la llamada trama Koldo ha alcanzado un punto decisivo y que las pruebas en poder de Aldama podrían ser determinantes. Desde el ámbito judicial se subraya que ya no basta con declaraciones públicas en entrevistas o filtraciones parciales: lo necesario son registros, correos electrónicos, transferencias bancarias, fotografías o vídeos que permitan convertir sus afirmaciones en evidencias judiciales sólidas.
El Supremo, en manos del magistrado Leopoldo Puente, es el órgano que dirige el procedimiento. Se espera que, en cualquier momento, pueda citar a Aldama si la Fiscalía Anticorrupción lo solicita. Cabe recordar que en diciembre pasado el empresario ya entregó manuscritos de Koldo García, los cuales destaparon el cobro de presuntas mordidas a cambio de adjudicaciones públicas. Sin embargo, desde entonces no ha vuelto a remitir ningún documento adicional.
Paralelamente, la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil continúa elaborando varios informes clave. Dos de ellos están centrados en el patrimonio de José Luis Ábalos y Santos Cerdán, que se entregarán en el Supremo. Otros dos, referidos a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y al ministro Ángel Víctor Torres, irán a parar a la Audiencia Nacional. Aunque en algunos casos el material recabado no es tan contundente como se había anticipado, los agentes aseguran haber hallado datos relevantes que todavía se están evaluando.
Las relaciones de Aldama con la Fiscalía Anticorrupción son tensas. Aun así, fuentes cercanas a la investigación insisten en que su colaboración resulta imprescindible. Mientras tanto, tanto Ábalos como Cerdán han contado con margen suficiente para ocultar o disimular sus posibles bienes en el extranjero, lo que dificulta las pesquisas.
Uno de los elementos más delicados que conserva Aldama es un sobre con cupos de crudo de la petrolera estatal venezolana PDVSA valorados en unos 250 millones de dólares. Dichos documentos estarían relacionados con la financiación de la Internacional Socialista encabezada por Pedro Sánchez, quien fue elegido presidente de esta organización a finales de 2022 sin necesidad de votación, al no existir otras candidaturas.
Según la información que maneja el empresario, ese dinero habría sido canalizado con la ayuda de un testaferro venezolano vinculado a Rodríguez Zapatero. Incluso se habla de una cuenta bancaria atribuida al exmandatario en Rusia que habría servido de vía para transferir los fondos desde Caracas hacia la órbita del PSOE.
En este escenario, las expectativas están puestas en si Aldama decide finalmente aportar esas pruebas en sede judicial. De hacerlo, el rumbo del caso podría dar un vuelco en una investigación que muchos juristas califican ya como la más compleja y sensible que enfrenta el Gobierno de Pedro Sánchez.