La magistrada de la Plaza número 2 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Almería ha ordenado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza, de un joven de 25 años y nacionalidad marroquí, identificado como Y.B., al que se atribuye una violenta cadena de intentos de robo ocurrida en la capital almeriense. La decisión judicial, adoptada tras su puesta a disposición el pasado 24 de abril, se fundamenta principalmente en el alto riesgo de fuga y en la gravedad de los hechos investigados.
En su resolución, la instructora considera que existen indicios sólidos que apuntan a la responsabilidad del detenido en tres delitos de robo con violencia en grado de tentativa, además de un delito leve de lesiones. El uso de un arma blanca durante los asaltos y la posible pena privativa de libertad refuerzan, según el auto, la necesidad de mantenerlo en prisión para garantizar su presencia en el proceso. A ello se suma su situación administrativa irregular en España y la falta de domicilio conocido, factores que incrementan la probabilidad de que eluda la acción de la justicia.
Los hechos que han motivado esta medida se remontan a la noche del 21 de abril, cuando, en un corto intervalo de tiempo, el arrestado protagonizó varios episodios de extrema agresividad en el barrio de la Vega de Acá. La secuencia comenzó en las inmediaciones de la Avenida Cabo de Gata, donde intimidó a dos parejas que caminaban juntas exhibiendo un cuchillo de grandes dimensiones, obligándolas a huir precipitadamente. Este primer incidente provocó el aviso a la policía, que activó un dispositivo en la zona.
Pese a ello, el individuo continuó su recorrido en busca de nuevas víctimas. Minutos después, en la calle Ángel Gómez Fuentes, interceptó a una adolescente de 17 años que regresaba a su domicilio. Tras seguirla, se abalanzó sobre ella esgrimiendo el arma y exigiéndole el teléfono móvil. La joven intentó escapar, pero fue alcanzada y derribada violentamente. Ya en el suelo, el agresor la golpeó de forma reiterada, propinándole patadas en el torso y zarandeándola mientras trataba de arrebatarle sus pertenencias.
Durante el forcejeo, el atacante llegó a utilizar el cuchillo, causándole a la menor una herida punzante en el muslo izquierdo. Los gritos de auxilio alertaron a varios vecinos que se encontraban en las proximidades, quienes acudieron rápidamente al lugar y lograron poner en fuga al agresor. La intervención ciudadana resultó determinante para evitar consecuencias aún más graves.
En su huida, el joven protagonizó un tercer intento de robo. En la Avenida Vega de Acá, arremetió contra una mujer que se encontraba detenida en un semáforo sobre una motocicleta, derribándola tras propinar una patada al vehículo. Aunque intentó intimidarla con el cuchillo, la víctima consiguió escapar y refugiarse en un gimnasio cercano, mientras el agresor continuaba su carrera.
Finalmente, agentes de la Policía Nacional lograron localizarlo oculto entre unos matorrales en las inmediaciones del Club Natación Almería. En el momento de su detención, los efectivos recuperaron el arma empleada —un cuchillo con mango de madera— y un reloj que había perdido durante el ataque anterior. Según testigos, el detenido suplicó a los agentes que no fuera encarcelado.
Las víctimas recibieron atención sanitaria tras los hechos. La menor agredida fue trasladada al Hospital Universitario Torrecárdenas, donde fue diagnosticada de policontusiones y una herida superficial de unos cinco centímetros, además de presentar dolor en diversas zonas del cuerpo. El parte médico fijó en varios días el periodo de recuperación, al que se suma un cuadro de ansiedad derivado de la agresión sufrida.
La sucesión de ataques ha generado una notable inquietud entre los vecinos del barrio, que han mostrado su preocupación por la violencia de los hechos ocurridos en un espacio de uso habitual. Mientras tanto, la investigación continúa bajo la supervisión judicial para esclarecer completamente lo sucedido.