La declaración de Koldo García ante el Tribunal Supremo durante la mañana de este jueves ha estado marcada por la negación tajante de los pagos periódicos que, según la acusación, habría recibido del empresario Víctor de Aldama. «No», respondió de forma contundente cuando el fiscal le preguntó si había percibido 10.000 euros mensuales en metálico.
A lo largo del interrogatorio, Koldo García trató de desvincularse de cualquier flujo ilegal de dinero, ofreciendo explicaciones alternativas a los indicios encontrados en su teléfono móvil. Entre ellos, una nota en la que aparecía la referencia «metálico: 10.000», que el exasesor atribuyó a previsiones de ingresos relacionadas con proyectos en Iberoamérica.
El fiscal también puso el foco en los viajes del hermano de Koldo García a República Dominicana, supuestamente vinculados a la recogida de dinero en efectivo. El acusado restó importancia a estos desplazamientos, describiéndolos como fruto de un «carácter aventurero» y de intereses personales, incluyendo una relación sentimental y la exploración de un negocio de fruta tropical.
Eso sí, durante la sesión, Koldo fue reconociendo la autenticidad de los mensajes intervenidos en su móvil, lo que supuso un punto relevante del interrogatorio. Admitió intercambios con Aldama sobre asuntos como la gestión de la comunicación de Air Europa o el envío de fotografías de inmuebles relacionados con el entorno del exministro Ábalos, aunque intentó restarles importancia y desvincularlos de cualquier actividad ilícita.
Precisamente la declaración de Víctor de Aldama fue la gran protagonista de la primera sesión de testificales de esta semana. El empresario dibujó un escenario mucho más comprometedor, tal y como viene informando LA GACETA. Aseguró que existía un sistema de financiación ilegal del PSOE basado en aportaciones de constructoras y en negocios vinculados al petróleo venezolano. Según su testimonio, las empresas entregaban dinero en efectivo con el objetivo de obtener adjudicaciones públicas, y estos fondos eran posteriormente canalizados hacia el partido mediante donaciones encubiertas.
Aldama detalló la operativa de entrega de dinero, describiendo cómo transportaba cantidades que podían alcanzar los 250.000 euros en mochilas. Afirmó haber distribuido hasta 1,8 millones de euros, insistiendo en que parte de estos fondos se destinaban a la financiación del partido.
Además, señaló que también existían vías de ingreso a través de operaciones internacionales, especialmente relacionadas con el petróleo venezolano, que habrían generado expectativas de ingresos millonarios mensuales. En su relato, implicó directamente a Koldo García y al exministro Ábalos en la gestión y reparto de estos fondos, asegurando que ambos eran conscientes del carácter irregular de las operaciones.