«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La gestión de la nueva minera ha sido confiada a personas de su círculo más cercano

Ana Botín (Santander) crea una firma de extracción de minerales en España tras el sí de la Comisión Europea

Christine Lagarde y Ana Botín. Redes sociales

Ana Botín explora nuevas oportunidades al margen de la presidencia del Banco Santander y los negocios particulares que ya tiene. La banquera cántabra ha dado un paso más en su diversificación empresarial al adentrarse en el ámbito de la minería, un sector en plena ebullición por la creciente demanda mundial de minerales considerados estratégicos. Este verano, tal y como ha avanzado The Objective, constituyó Geofimar, una compañía cuyo objeto social es la extracción de metales no férreos como cobre, níquel, cobalto, zinc, oro o platino, todos ellos clave para industrias punteras como la automoción, la defensa o la electrónica.

El nuevo proyecto, según el registro mercantil, se puso en marcha a principios de julio como filial de Bafimar, sociedad que hasta ahora gestionaba las fincas agrícolas y cinegéticas de la familia Botín en Piedrabuena y Puebla de Don Rodrigo (Ciudad Real). Precisamente en esa provincia se localizan importantes reservas de wolframio y otros minerales que Bruselas ha catalogado como críticos para reducir la dependencia de China. La Comisión Europea ha dado luz verde a siete proyectos extractivos en España, uno de ellos en territorio manchego y a escasa distancia de las propiedades de la presidenta del Santander.

La sede de Geofimar se encuentra en un edificio del centro de Madrid donde Botín concentra gran parte de sus sociedades. Allí también tiene domiciliado Cronje, su vehículo inversor con el que gestiona la participación accionarial que mantiene en el banco y que el pasado año dejó atrás las pérdidas gracias al buen comportamiento bursátil del grupo cántabro. Con los 33,84 millones de acciones que posee —equivalentes al 0,227 % del capital—, su fortuna ligada a la entidad supera los 250 millones de euros.

La gestión de la nueva minera ha sido confiada a personas de su círculo más cercano. Además de la propia Botín, figuran como administradores José María Morencia, María Concepción Camarena y María Isabel Anguera-Sojo, junto con su hermano Javier Botín. Esta fórmula repite la estructura de otras firmas de su entramado patrimonial, en el que también destacan Pérgamo Inversiones y Oquendo, traspasada en 2023 a su hijo mayor, Felipe Morenés.

La entrada de Botín en el sector minero no es un hecho aislado. En los últimos ejercicios ha invertido en proyectos con alto potencial, como la compra de una participación minoritaria en una plataforma francesa especializada en energías renovables e inteligencia artificial. A través de Cronje desembolsó más de 55.000 euros en acciones de CO2 AI, confirmando su interés por actividades alineadas con las grandes transformaciones económicas.

Bafimar, la matriz agrícola, no atraviesa sin embargo su mejor momento financiero. En 2024 registró pérdidas por más de 263.000 euros, frente a los beneficios de 11.600 del año anterior, debido a la caída de ingresos y al aumento de costes. Aun así, el valor de sus activos se ha disparado un 11 % en sólo doce meses hasta alcanzar los 54 millones, gracias a la revalorización de sus tierras y otros bienes.

Con la puesta en marcha de Geofimar, la presidenta del Santander refuerza su apuesta por sectores estratégicos en los que España dispone de grandes recursos sin explotar, al tiempo que sigue ampliando un entramado empresarial que va mucho más allá de la banca.

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