En una de las principales arterias del centro histórico de Módena, un conductor de nacionalidad italiana —de origen marroquí, de 2ª generación— arrolló este sábado a varios peatones antes de estrellar el vehículo contra el escaparate de un establecimiento comercial, en un episodio que dejó siete personas heridas, cuatro de ellas en estado grave, según el balance difundido por las autoridades sanitarias locales. Una mujer probablemente tendrá que someterse a la amputación de ambas piernas tras ser aplastada contra el escaparate de una tienda por el impacto del coche. El sospechoso fue detenido poco después tras intentar huir a pie y apuñalar a un transeúnte que trató de bloquearle el paso.
El incidente ocurrió en la Via Emilia, a la altura de Largo Porta Bologna, una zona de elevada circulación peatonal durante el fin de semana. De acuerdo con las primeras reconstrucciones policiales, el automóvil avanzó a gran velocidad, invadió parcialmente la acera y embistió a varios peatones antes de perder el control y colisionar contra una tienda. Testigos presenciales afirmaron que el vehículo circulaba «a unos 160 kilómetros por hora» y que el conductor «intentaba escapar».
Los servicios de emergencia y numerosas patrullas policiales acudieron al lugar pocos minutos después del atropello. La Autoridad Sanitaria Local confirmó que dos de los heridos graves fueron trasladados al Hospital Maggiore de Bolonia, mientras que otros dos pacientes con lesiones severas ingresaron en el Hospital Baggiovara. Dos personas más fueron atendidas por heridas leves en el Policlínico de Módena. Entre los afectados figura una mujer con lesiones traumáticas extremadamente graves en ambas piernas.
Según la investigación preliminar, el conductor abandonó el vehículo tras el impacto y trató de huir por varias calles del centro. Durante la persecución, apuñaló a un hombre que intentó detenerlo, aunque finalmente fue reducido por varios ciudadanos en la intersección de Via Pioppa y Corso Adriano hasta la llegada de la policía. Las autoridades indicaron que el detenido, de 31 años, nació en Seriate, en la provincia de Bérgamo, y residía en el área de Módena. Los investigadores señalaron igualmente que no constaban antecedentes penales previos.
El alcalde de Módena, Massimo Mezzetti, calificó el suceso como «un acto dramático y muy grave» y señaló que las fuerzas de seguridad trabajan para esclarecer los hechos. La Policía Estatal italiana mantiene abierta una investigación para determinar las motivaciones y la secuencia exacta de los hechos.
La primer ministro, Giorgia Meloni ha reaccionado a los hechos. «Lo ocurrido hoy en Módena, donde un hombre atropelló a varios peatones y luego presuntamente apuñaló a un transeúnte, es extremadamente grave. Expreso mis condolencias a los heridos y a sus familias. También agradezco a los ciudadanos que intervinieron valientemente para detener al agresor y a la policía por su intervención. He hablado con el alcalde y mantengo contacto constante con las autoridades para seguir de cerca la evolución del caso. Confío en que el agresor rendirá cuentas por sus actos», aseguró Meloni.