La ciudad de Barcelona ha perdido cerca de 50.000 viviendas de alquiler como consecuencia de la Ley de Vivienda, cuya aprobación por parte del Gobierno socialista cumple tres años este martes, como recoge el diario El Economista.
Las cifras hablan por sí solas: en los últimos tres años, las zonas declaradas como tensionadas han perdido cerca de 60.000 viviendas de alquiler residencial, según el Observatorio del Alquiler. Sólo la Ciudad Condal concentra una pérdida de 48.637 inmuebles y este año perderá otras 4.166, concentrando casi la mitad de la destrucción de la oferta total del país, que alcanza las 120.000 unidades.
La Ley de Vivienda nació, según los socialistas y sus socios de Gobierno, con la intención de contener los precios del alquiler a través de la declaración de zonas tensionadas y la limitación de rentas, pero lo cierto es que el mercado ha reaccionado en dirección contraria y la oferta de viviendas en alquiler se ha desplomado de forma crítica en los territorios donde se ha aplicado la regulación, mientras los precios continúan al alza.
El Observatorio alerta de que la tendencia sigue agravándose y que este año volverán a desaparecer miles de pisos del mercado del alquiler. El Barómetro del Alquiler correspondiente al primer trimestre proyecta una pérdida adicional de 14.391 viviendas en España durante este ejercicio, hasta situar la oferta total en 669.529 inmuebles.