«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
recogen avisos reiterados por inestabilidad en la red

Beatriz Corredor ocultó durante meses los audios del apagón que revelaban fallos previos del sistema

Pedro Sánchez junto a Beatriz Corredor. Redes sociales

«Hostia, hostia, hostia… Va, a tomar por culo, ¡a tomar por culo! Nos estamos desconectando». Esa frase, pronunciada por un técnico de Red Eléctrica en el momento exacto del colapso del sistema el 28 de abril de 2025, forma parte de los audios que la compañía ha negado al Senado durante meses pese a su relevancia para esclarecer la mayor crisis eléctrica en la historia reciente de España.

Las grabaciones, remitidas finalmente a la comisión de investigación de la Cámara Alta casi un año después del incidente, evidencian que el operador del sistema recibió múltiples avisos por graves oscilaciones de tensión en los días previos al apagón. Las eléctricas privadas alertaron de forma reiterada de una situación anómala que, según los propios técnicos, no era puntual.

Sin embargo, Red Eléctrica, presidida por la exministra socialista Beatriz Corredor, se negó inicialmente a facilitar estos audios al Senado. En una respuesta oficial fechada el 31 de julio, la compañía alegó que, como «sociedad anónima de capital mayoritariamente privado», no estaba obligada a entregar ese material.

El documento, firmado por la directora corporativa de Relaciones Institucionales de Redeia, Miryam Aguilar, y dirigido al presidente del Senado, Pedro Rollán, cerraba la petición parlamentaria aportando únicamente informes ya públicos, evitando así facilitar las comunicaciones internas entre el 16 y el 28 de abril.

La empresa justificó su negativa en el carácter «confidencial» de la información y en la necesidad de proteger sus «derechos fundamentales», aludiendo a posibles consecuencias judiciales derivadas de la difusión de esos audios. En la práctica, rechazó entregar material que podría comprometer su actuación durante la crisis.

El contraste con las eléctricas privadas resulta significativo. Compañías como Iberdrola y Endesa sí entregaron sus grabaciones al Senado en apenas un mes tras ser requeridas, lo que permitió reconstruir parcialmente lo ocurrido en la mañana del apagón.

Las conversaciones ahora conocidas apuntan a problemas estructurales en el sistema eléctrico. Técnicos de Red Eléctrica reconocían en tiempo real dificultades para estabilizar la red y atribuían parte de la situación a la generación fotovoltaica y a la falta de inercia, agravada por la escasa presencia de energía nuclear.

«No nos da tiempo a regular», admitían apenas media hora antes del colapso. En otras comunicaciones, los propios operadores advertían de que la red llevaba días en condiciones anómalas y anticipaban riesgos a corto plazo: «¡Veremos a ver este verano!».

Estos elementos contradicen parcialmente la versión oficial que ha mantenido la dirección de Red Eléctrica desde el 28 de abril. En su comparecencia más reciente en el Senado, Beatriz Corredor defendió de nuevo la actuación de la compañía en una sesión marcada por la tensión y las preguntas insistentes sobre estos audios.

El contenido de las grabaciones refuerza la hipótesis de que el sistema eléctrico español presentaba vulnerabilidades conocidas antes del apagón y que existieron señales claras que no se tradujeron en medidas preventivas eficaces. El hecho de que el operador estatal se negara durante meses a compartir estas pruebas con el Parlamento añade un nuevo frente político a una crisis que sigue sin cerrarse.

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