«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Tensión vecinal en Cantabria

Caos en el centro de menas de Mioño (Cantabria): varios inmigrantes se fugan, obligan a intervenir a la Guardia Civil y desatan protestas vecinales

Escrache frente al centro de acogida de menores extranjeros de Mioño (Castro Urdiales). Europa Press.

La apertura del centro de menores extranjeros no acompañados en la pedanía de Mioño, en el municipio de Castro Urdiales (Cantabria), ha provocado sus primeros episodios de tensión apenas unas semanas después de su puesta en marcha. La Guardia Civil tuvo que intervenir durante el fin de semana en al menos dos ocasiones tras incidentes protagonizados por varios de los jóvenes alojados en el centro.

Según han informado fuentes del Gobierno de Cantabria, varios residentes abandonaron el centro sin autorización fuera del horario permitido, obligando a movilizar a los agentes para localizarlos y devolverlos a las instalaciones.

Los hechos comenzaron el sábado, cuando cinco menores migrantes salieron del centro pese a la advertencia de los educadores de que no podían hacerlo en ese momento. Ante su negativa a obedecer las indicaciones, se avisó a la Guardia Civil, que finalmente logró localizarlos en las inmediaciones y trasladarlos de nuevo al recinto. La situación volvió a repetirse el domingo. Cuatro jóvenes abandonaron nuevamente el centro sin permiso, lo que obligó a una segunda intervención policial para devolverlos a las instalaciones.

Tras su regreso acompañado por los agentes, la tensión aumentó cuando uno de los residentes reaccionó con agresividad durante una discusión con un educador y golpeó con fuerza la puerta de la cocina, lo que generó una nueva situación de alarma dentro del centro.

El incidente provocó un amplio despliegue de seguridad en la zona, con presencia no sólo de la Guardia Civil, sino también de la Policía Local y una ambulancia, lo que despertó la preocupación entre los vecinos de Mioño, que acudieron a las inmediaciones del recinto para conocer lo ocurrido.

La creciente inquietud vecinal se tradujo esa misma noche en una protesta frente al centro de acogida, donde alrededor de 40 personas se concentraron para exigir su cierre. Horas antes, ya se había celebrado en Castro Urdiales una manifestación más amplia contra la instalación de este recurso para menores migrantes en el municipio. La marcha partió del Parque Amestoy y recorrió las calles hasta la plaza del Ayuntamiento, reuniendo a cerca de 200 personas que expresaron su rechazo a la apertura del centro.

El centro de Mioño fue habilitado recientemente por el Gobierno regional para acoger a menores extranjeros no acompañados, una decisión que desde el primer momento ha generado una fuerte polémica en el municipio y ha provocado movilizaciones vecinales.

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