Un inmigrante de origen magrebí ha sido detenido por atacar brutalmente a un agente fuera de servicio de la Policía Local de Sant Adrià de Besòs mientras este trataba de auxiliar a una joven que estaba siendo agredida en plena vía pública por su expareja. El arrestado, según fuentes policiales, participó además en el robo violento del teléfono móvil de la víctima durante el incidente.
Los hechos ocurrieron durante la tarde del pasado 27 de abril en una calle de esta localidad del Barcelonès Nord. El policía descansaba en su domicilio antes de incorporarse al turno nocturno cuando comenzó a escuchar gritos de socorro procedentes del exterior. Sin apenas tiempo para reaccionar, salió rápidamente a la calle y se encontró con una escena de extrema violencia: una mujer de unos 25 años estaba siendo golpeada y zarandeada por un individuo que intentaba llevársela a la fuerza.
De acuerdo con la información publicada por ElCaso.cat, el agresor magrebí empujaba a la joven contra una pared mientras la arrastraba entre insultos y amenazas. El agente consiguió intervenir, identificarse como policía y reducir momentáneamente al atacante mientras solicitaba apoyo. Sin embargo, en ese momento apareció un segundo hombre, también de origen magrebí y amigo del agresor principal, que se abalanzó sobre el policía por la espalda.
El individuo le propinó una fuerte patada y trató de dejarlo inconsciente aplicándole un «mataleón», una técnica de estrangulamiento utilizada para cortar la respiración desde atrás. Aprovechando la agresión al agente, el principal sospechoso logró escapar del lugar. Antes de huir, arrebató el teléfono móvil a la joven y la amenazó asegurando que le haría daño dependiendo de lo que encontrara en el dispositivo.
Pese a quedar aturdido por el ataque, el policía consiguió finalmente reducir y detener al segundo implicado hasta la llegada de varias patrullas de la Policía Local. El arrestado fue trasladado a dependencias policiales acusado de robo con violencia y atentado contra agente de la autoridad.
La investigación permitió posteriormente localizar y arrestar también al presunto agresor de la mujer. Según las mismas fuentes, se trata de un viejo conocido tanto de la Policía Local como de los Mossos d’Esquadra, acumulando hasta 27 antecedentes policiales. Está acusado de violencia de género, amenazas y coacciones, además del robo del teléfono móvil.
El agente terminó de baja a causa de las lesiones sufridas durante la intervención. Aun así, los dos detenidos quedaron posteriormente en libertad con cargos. Según la información conocida hasta el momento, tampoco se habría decretado ninguna orden de alejamiento sobre el principal agresor.
Fuentes policiales consultadas por el citado medio aseguran que ambos individuos forman parte de un grupo habitual dedicado a robos violentos en la zona. Actuarían frecuentemente utilizando patinetes eléctricos para desplazarse y cometer asaltos con armas blancas, especialmente contra ciudadanos sudamericanos a la salida de bares y locales nocturnos. Los agentes denuncian además que, pese a las reiteradas detenciones, los sospechosos continúan entrando y saliendo de los juzgados y regresando a pisos ocupados próximos al lugar donde operan.