«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Según datos de FRONTEX

Casi el 75% de los más de 100.000 inmigrantes ilegales que llegaron a España en los últimos dos años no procedían de «zonas de conflicto»

Cayuco con inmigrantes ilegales. Redes sociales

Según datos exclusivos de FRONTEX obtenidos por LA GACETA, entre 2024 y 2025 llegaron ilegalmente a España un total de 100.944 inmigrantes por las rutas del Mediterráneo Occidental y el Atlántico Occidental (Canarias). De ellos, alrededor del 73% (unos 73.323) proceden de países sin conflictos armados generalizados que motiven asilo o protección internacional, como Argelia, Marruecos, Senegal o Gambia. Sólo un 27% (principalmente de Mali, Somalia y Sudán) proviene de zonas con insurgencias activas, según listas de ACLED y UNHCR para 2025. Esto confirma que la inmensa mayoría no son refugiados genuinos, sino inmigrantes económicos que abusan del sistema de asilo español, sobrecargándolo y generando costes millonarios para los contribuyentes.

En 2025, las llegadas totales cayeron un 42% respecto a 2024 (de 63.877 a 37.067), debido a unas condiciones climatológicas a nivel marítimo adversas durante gran parte del año, lo cual redujó drásticamente la ruta de Canarias (-62%). Sin embargo, el Mediterráneo Occidental subió un 13%, mostrando que el flujo no se detiene, sólo se desplaza. Argelia domina con 10.375 llegadas (28% del total 2025), un país estable sin guerras. Marruecos (5.190) y Senegal (5.346) siguen en cabeza, clasificados como seguros por la UE, con tasas de concesión de asilo inferiores al 20%. Estos perfiles —mayoritariamente hombres jóvenes en edad laboral— no huyen de persecuciones, ni de condiciones de pobreza económica. Según fuentes policiales, pagan miles de euros para acabar en España.

Un cambio preocupante en los flujos migratorios es el auge de somalíes. En 2024, sólo 347; en 2025, 1.711 (+393%), concentrados en el Mediterráneo Occidental (93%) y algo en Canarias. Somalia sí tiene conflicto con Al-Shabaab, pero esta nacionalidad era típica de la ruta central (Italia), donde representaba un alto porcentaje de llegadas. Ahora, un 33% de somalíes que llegan a Europa lo hacen vía España, según informes de IOM y FRONTEX consultados por este medio. Esto indica que las redes criminales se adaptan y redirigen tráfico desde Libia o Túnez hacia Argelia y Marruecos, explotando brechas en la vigilancia española para reclamar asilo con mayor facilidad. Aunque Somalia justifica protección en muchos casos, el salto tan brusco sugiere posible infiltración de perfiles no genuinos y que podrían resultar peligrosos en estas rutas menos saturadas.

Otros patrones refuerzan el incremento de llegadas desde zonas en ausencia de conflicto. Entre 2024 y 2025 se observan caídas en perfiles provenientes de Mali (-63%, de 17.453 a 6.415), Senegal (-59%) o Mauritania (-85%), pero el efecto llamada persiste. Estos datos exclusivos confirman que la inmigración ilegal descontrolada no es mayoritariamente humanitaria, sino un negocio lucrativo que beneficia a traficantes y presiona a especialmente a España. Con somalíes consolidándose en nuestras rutas, urge actuar: expandir la lista UE de países seguros (incluyendo Senegal o Guinea), aplicar rechazos en frontera y acabar con regularizaciones masivas que incentivan una espiral de entradas ilegales sin descanso.

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