El exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, se encuentra bajo la lupa del Tribunal Supremo por una presunta trama de corrupción que incluye delitos de cohecho, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal. En ese contexto, una reciente actuación ha encendido las alarmas de los investigadores: la retirada de documentación sensible de su domicilio con la colaboración directa de Ernesto Gasco, una figura estrechamente vinculada al entorno personal de Pedro Sánchez.
La operación, adelantada por El Debate, se produjo el pasado 6 de abril, una fecha clave porque coincidió con la decisión del Supremo de avalar de forma expresa la investigación que conecta a Cerdán con el llamado caso Koldo. Ese mismo día, el empresario Víctor de Aldama ratificó ante la Justicia que había entregado 15.000 euros en efectivo al dirigente socialista y que este controlaba un entramado de adjudicaciones en el norte de España, al que se refirió como el «cupo vasco». Ese movimiento judicial disparó todas las alertas en el entorno del exdirigente socialista.
Horas después de ese pronunciamiento judicial, Cerdán se desplazó desde Madrid hasta la localidad navarra de Milagro, donde reside actualmente y donde la Guardia Civil sitúa buena parte de sus sospechas patrimoniales. El viaje, de casi 400 kilómetros, lo realizó en coche junto a Ernesto Gasco en un trayecto de más de cuatro horas organizado con total discreción.
Para justificar el desplazamiento se utilizó una visita aparentemente inofensiva a una reconocida yeguada de la zona, la Dehesa de Milagro. Allí mantuvieron una reunión con varios responsables del centro, que fue presentada como un simple encuentro técnico relacionado con cría de caballos y apuestas hípicas. Incluso quedó constancia posterior del encuentro en un mensaje interno enviado por uno de los asistentes. Lo que ninguno de ellos sabía es que aquella reunión no era más que una tapadera.
Una vez finalizada la visita, Gasco acompañó a Cerdán hasta su vivienda particular. Según han podido reconstruir los investigadores, ambos accedieron al interior del domicilio y sacaron varias cajas con documentos. Ese material fue cargado en un vehículo y trasladado fuera del inmueble en pleno avance de la investigación de la UCO, en lo que los agentes interpretan como una maniobra típica de ocultación preventiva de pruebas.
La figura de Ernesto Gasco añade una dimensión especialmente delicada al episodio. Se trata de un antiguo alto cargo de La Moncloa, responsable del Alto Comisionado para la Pobreza Infantil entre 2020 y 2023, un organismo creado por el propio Pedro Sánchez con despacho dentro del complejo presidencial. Tras su salida, fue nombrado presidente del Hipódromo de la Zarzuela, entidad pública dependiente de la SEPI y, por tanto, del Ministerio de Hacienda. Su relación personal con el presidente es conocida, al igual que su cercanía con la familia de Sánchez y con su esposa, Begoña Gómez.
Precisamente el Hipódromo se ha convertido en otro escenario clave de la investigación. Según diversas fuentes, Cerdán utilizaba un reservado del restaurante del recinto, La Cantina, como espacio para reuniones discretas con empresarios y contactos sensibles. Ese lugar, alejado del público general, funcionaba como una especie de despacho alternativo donde se celebraban encuentros que escapaban al foco habitual. En al menos una de esas citas, celebrada en septiembre de 2024, estuvo presente el propio Gasco.
Paralelamente, la Guardia Civil continúa rastreando el patrimonio del exdirigente socialista. Los investigadores analizan la reforma integral de su vivienda de Milagro, valorada en unos 60.000 euros y ejecutada presuntamente sin facturación regular entre 2017 y 2020. También se examina la compra de un vehículo de alta gama, abonado en gran parte en efectivo, así como el uso de la constructora Servinabar como presunta pantalla para canalizar comisiones ilegales y proceder después a su blanqueo.