Un Mercadona ubicado en Salt (Gerona) cerrará de forma definitiva el próximo 30 de mayo, poniendo fin a la actividad del supermercado instalado en el interior del Mercado Municipal y agravando la incertidumbre sobre el futuro de este histórico espacio comercial, que desde hace tiempo atraviesa una situación de progresivo deterioro.
La clausura del establecimiento ha generado especial preocupación entre numerosos vecinos, sobre todo personas mayores que utilizaban este punto de venta como referencia habitual para hacer la compra diaria sin necesidad de desplazarse a otras zonas del municipio. Muchos de ellos aseguran que la desaparición de la tienda supondrá una pérdida importante para la vida cotidiana del barrio y lamentan que el mercado municipal «cada vez esté más abandonado».
Aunque la compañía no vincula oficialmente la decisión a problemas de inseguridad, distintas fuentes conocedoras de la operativa diaria del supermercado sostienen que la sucesión constante de hurtos y robos habría influido en el complicado funcionamiento del negocio. Según estas informaciones, los incidentes se producían de forma reiterada y habrían contribuido a generar pérdidas económicas y dificultades para mantener la viabilidad del establecimiento.
Desde Mercadona explican que el local no encaja en el modelo de supermercado eficiente que la empresa impulsa actualmente en toda España. La cadena valenciana lleva años desarrollando una estrategia de modernización basada en superficies más amplias, mejor adaptadas a las necesidades logísticas y comerciales actuales. En Cataluña, la compañía cuenta con alrededor de 240 tiendas, aunque cerca de cuarenta todavía no cumplen los criterios implantados por la firma.
El cierre también ha reactivado las críticas contra el Ayuntamiento de Salt. La plataforma vecinal Sempre Salt ha denunciado públicamente la falta de previsión del gobierno municipal y considera que no se ha trabajado con suficiente antelación pese a que la salida de Mercadona ya se conocía desde hace meses. La entidad reclama transparencia sobre las negociaciones mantenidas hasta ahora y exige conocer si existe alguna alternativa real para sustituir el servicio que desaparecerá a finales de mayo.
En un comunicado, la plataforma sostiene que las autoridades locales han hablado en los últimos días de «posibles soluciones», aunque, según denuncia, todavía no se ha concretado ningún proyecto ni se ha presentado un calendario de actuaciones. También reclama acceso a la documentación relacionada con la finalización o modificación de la concesión vinculada al supermercado para aclarar las condiciones exactas de la salida de la empresa.
La situación del Mercado Municipal refleja además un declive visible desde hace tiempo. En la actualidad apenas permanecen abiertas cuatro paradas y únicamente queda una pescadería en funcionamiento. Poco después de que trascendiera el cierre del supermercado, abrió una carnicería halal dentro del recinto, aunque vecinos y comerciantes consideran que eso no ha logrado revertir la sensación general de decadencia del equipamiento.
El contexto coincide además con un momento especialmente delicado para Salt en materia de seguridad. A la espera de la publicación oficial de los datos del Ministerio del Interior correspondientes al primer trimestre de 2026, este medio ya adelantó que el municipio había registrado el mayor incremento de criminalidad de toda la provincia de Gerona, con una subida del 21,3%.
Mientras tanto, Mercadona y el consistorio mantienen conversaciones para tratar de encontrar una empresa que asuma el espacio que quedará vacío tras la marcha de la cadena valenciana. Sin embargo, hasta ahora no se ha anunciado ningún operador dispuesto a ocupar el local ni se conocen detalles concretos sobre el futuro inmediato del mercado.