Alella, uno de los enclaves más tranquilos del Maresme (Cataluña), ha sido escenario este fin de semana de nuevos disturbios durante sus fiestas mayores. Una vez más, la violencia se ha colado en las celebraciones tradicionales, dejando cinco detenidos, tanto españoles como magrebíes, en apenas dos noches, en medio de peleas callejeras y enfrentamientos con la policía.
Los incidentes más graves tuvieron lugar hacia la una de la madrugada del domingo, cuando varios vecinos alertaron de una pelea entre jóvenes en la plaza del Hort de la Rectoria, situada en la rambla de Àngel Guimerà. Hasta el lugar se desplazaron patrullas de la Policía Local y unidades antidisturbios de los Mossos d’Esquadra (ARRO). A su llegada, los agentes fueron recibidos con el lanzamiento de objetos por parte de los alborotadores.
Pese a la actitud agresiva de los implicados, los cuerpos policiales lograron controlar la situación y detener a tres personas, que ahora enfrentan cargos por desórdenes públicos y atentado contra la autoridad. No obstante, estos disturbios se suman a los ocurridos la madrugada anterior, de viernes a sábado, cuando se registraron enfrentamientos entre grupos de jóvenes, algunos de ellos de origen magrebí, y vecinos del municipio. En ese caso, también fueron necesarias actuaciones policiales que se saldaron con dos detenidos.