Aratz Bilbao, líder de Jardun Koordinadora, Malen Grunig, portavoz de esta organización, y Naoise O’Conarain, miembro del grupo norirlandés Saoradh, participaron el 27 de septiembre en la celebración del Gudari Eguna en Ciboure (Francia), un día después de que la Ertzaintza identificara a los tres durante un control policial en Escoriaza (Guipúzcoa), según fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Según avanza ABC, los agentes interceptaron el 26 de septiembre el Toyota Yaris en el que viajaban y encontraron material sensible sobre agentes de seguridad, incluidos datos de guardias civiles y policías, además de la geolocalización de un presunto escondite de ETA. También localizaron walkie-talkies, manuales relacionados con la perpetración de actos violentos y el contenido íntegro del teléfono de un agente de la Policía Nacional.
Pese a estos hallazgos y a que Bilbao y sus acompañantes figuraban en el Sistema de Información Schengen (SIS) como personas consideradas amenazas para la seguridad nacional, los tres fueron identificados y quedaron en libertad. Posteriormente, cruzaron la frontera francesa y asistieron al acto organizado por Jardun en el frontón de Ciboure, cerca de San Juan de Luz.
Bilbao y Grunig se entregaron a la Ertzaintza en Irún semanas después, el sábado anterior a su ingreso en prisión provisional. Ambos fueron enviados a la cárcel el martes, acusados de terrorismo, en una causa relacionada con el material intervenido durante el control policial.
El abogado de los dos encarcelados, Aratz Estomba, sostuvo que Grunig había acudido al País Vasco con motivo del Gudari Eguna y que acompañaba a O’Conarain durante una estancia en la zona. Según ABC el relato explica parte de las circunstancias del viaje, aunque la presencia del irlandés junto a los representantes de Jardun ha puesto el foco en los vínculos entre ambas organizaciones.
O’Conarain pertenece a Saoradh, formación considerada por las fuerzas de seguridad británicas como el brazo político del Nuevo IRA. El irlandés mantenía contactos con Jardun desde, al menos, 2024 y había participado en encuentros organizados por el grupo vasco. Entre finales de septiembre y mediados de octubre también viajó desde Reino Unido a Mallorca, donde existe una comunidad norirlandesa vinculada a sectores radicales de izquierda.
El Gudari Eguna, concebido inicialmente por el nacionalismo vasco como una jornada de recuerdo a los soldados muertos durante la Guerra Civil, ha sido utilizado posteriormente por sectores de la izquierda proetarra para homenajear a miembros de ETA.
Durante el acto de Ciboure, el sector Jarki, vinculado a Jardun, defendió la continuidad de la lucha por la independencia y el socialismo en el País Vasco y reivindicó el terrorismo.