La presión migratoria sobre las costas españolas no cesa. En apenas unas horas, 54 inmigrantes de origen subsahariano han alcanzado las inmediaciones de Mallorca e Ibiza a bordo de dos nuevas pateras, confirmando la continuidad de las llegadas irregulares al archipiélago balear.
La primera embarcación fue localizada a las 22:19 horas a unas 15 millas y media al sureste de Mallorca, con 24 ocupantes a bordo. La intervención se coordinó desde los puestos de la Guardia Civil de Felanitx, Santanyí y Campos.
Poco después, ya de madrugada, a las 2:30 horas, se produjo una segunda interceptación. En esta ocasión, 30 personas viajaban en una embarcación situada a 44 millas de Ibiza, lo que obligó a movilizar a la Patrulla Fiscal y de Fronteras y al puesto principal de San José.
El nuevo episodio confirma que Baleares se consolida como uno de los puntos de entrada recurrentes en el Mediterráneo occidental. Las llegadas se producen de forma constante, con embarcaciones cada vez más alejadas de la costa y organizadas por redes que explotan las rutas marítimas.
Mientras las autoridades gestionan la asistencia inicial y el traslado de los inmigrantes, la acumulación de entradas irregulares sigue incrementando la presión sobre los recursos públicos y los sistemas de acogida, en un contexto marcado por el debate sobre el control efectivo de las fronteras españolas.