El 72% de los jóvenes españoles cree que los inmigrantes deben adaptase a la cultura española y no al revés, según refleja el estudio ‘Jóvenes Españoles 2026’, basado en encuestas realizadas a más de 5.000 personas de entre 15 y 29 años. Este dato confirma un cambio progresivo en la percepción de la inmigración entre las nuevas generaciones.
El informe muestra que esta evolución no se produce en el vacío, sino en un contexto marcado por preocupaciones crecientes relacionadas con el acceso a la vivienda, la presión sobre los servicios públicos y la sensación de inseguridad. En este sentido, el 61% de los jóvenes vincula la presencia de inmigración masiva con un aumento de la delincuencia, mientras que un 60% considera que se ofrecen «demasiadas facilidades» a este colectivo.
Además, dos de cada tres encuestados (65%) opinan que el número de inmigrantes es ya elevado, una percepción que ha aumentado de forma notable en los últimos años. También se ha reducido el porcentaje de jóvenes que apuesta por respetar todas las costumbres culturales de los inmigrantes siempre que no entren en conflicto con la Constitución, pasando del 74% en 2020 al 64% en 2025.
Este cambio de tendencia se aprecia también en la forma en que los jóvenes conciben la diversidad. Mientras que en 2020 el 65% afirmaba preferir una «sociedad diversa y multicultural», esa cifra ha descendido hasta el 42% en 2025. Paralelamente, ha crecido de manera significativa la idea de que son los inmigrantes quienes deben integrarse en las normas y valores del país de acogida.
Según explica la coordinadora del estudio, Ariadna Pérez, la inmigración —especialmente de los ilegales— figura entre las principales preocupaciones que los jóvenes consideran prioritarias para la acción del Gobierno. Este enfoque está relacionado, en gran medida, con la percepción de que el sistema de bienestar puede verse tensionado si no se gestiona adecuadamente el volumen de llegadas.
En este sentido, el porcentaje de jóvenes que cree que se otorgan demasiadas ayudas o facilidades a los inmigrantes ha crecido del 30% en 2020 al entorno del 59% en 2025. Esta percepción está estrechamente ligada a debates actuales sobre el reparto de recursos públicos —prioridad nacional—.