Leire Díez firmó al menos un contrato para la comercialización de balizas de emergencia V16 cuando todavía formaba parte de la cúpula de Correos, una documentación a la que ha tenido acceso este medio y que vuelve a situar bajo los focos el lucrativo mercado que rodea a estos dispositivos obligatorios a partir del 1 de enero de 2026. El operador postal público lleva meses distribuyéndolos y aspira a asegurarse una porción relevante de un negocio valorado en unos 1.500 millones de euros.
La rúbrica de Díez aparece en un acuerdo sellado en 2023, su último ejercicio dentro de la compañía estatal. Tras un breve paso por la jefatura de Relaciones Institucionales de la Vicesecretaría General y del Consejo, ascendió a directora de Relaciones Institucionales y, posteriormente, a responsable máxima del área de Filatelia, Museo Postal y Telegráfico, puesto que ocupaba cuando autorizó dicho contrato junto al entonces director de Operaciones, Antonio Rueda. El documento establecía las condiciones para que Correos distribuyera productos de una firma especializada en balizas.
La venta de estos dispositivos ha generado una fuerte controversia. El operador llegó a ofertar recientemente modelos V16 por 49,90 euros, mientras que en plataformas asiáticas como Aliexpress podían encontrarse versiones similares a 26,50 euros, prácticamente a mitad de precio. Consultada por esa diferencia de importes, la empresa pública se limitó a afirmar que las condiciones comerciales no eran comparables, evitando entrar en más detalles.
Todo ello ocurre bajo la presidencia de Juan Manuel Serrano, uno de los colaboradores más cercanos a Pedro Sánchez desde su etapa más complicada dentro del PSOE. Serrano asumió la dirección de Correos en 2018, coincidiendo con la llegada de Sánchez a la Moncloa, y durante todo este periodo Díez ocupó posiciones de relevancia dentro de la estructura directiva.
El asunto se complica aún más por la urgencia regulatoria. El Real Decreto que regula las balizas V16 establece que cada unidad debe contar con doce años de conectividad garantizada desde su venta. Sin embargo, los dispositivos que Correos está impulsando en sus oficinas caducan el 1 de enero de 2038, lo que implica que no podrán comercializarse legalmente después del 1 de enero de 2026, pues dejarían de cumplir el periodo mínimo exigido. Por ese motivo, la empresa pública estaría acelerando su salida al mercado durante estos últimos meses en los que su venta aún es legal.
Así, la comercialización de las V16 por parte del operador postal se mantiene en el centro del debate: precios cuestionados, plazos regulatorios ajustados y un contrato firmado en la etapa en la que Leire Díez ocupaba posiciones clave dentro de la entidad.