El año pasado fueron detenidas por la Ertzaintza 120 personas en el barrio bilbaíno de San Francisco, una de las zonas que más preocupa a vecinos y cuerpos policiales por el incremento de la delincuencia y la degradación de la convivencia. Según los datos difundidos por el Departamento de Seguridad del Gobierno vasco, más del 90% de los arrestados durante 2025 eran de origen extranjero, y aproximadamente la mitad procedían del Magreb.
Las cifras oficiales reflejan además una tendencia sostenida durante los últimos años. En 2019, el porcentaje de detenidos extranjeros rondaba el 78%, mientras que actualmente supera el 90%. Incluso durante 2020, marcado por el confinamiento y las restricciones de movilidad, San Francisco registró el mayor número de arrestos de toda la serie reciente, con 193 capturas efectuadas por la policía autonómica. Desde entonces, los datos se han mantenido elevados, consolidando al barrio como uno de los principales focos de criminalidad de la capital vizcaína.
La mayor parte de las detenciones practicadas corresponde a delitos contra el patrimonio, especialmente robos con violencia o intimidación. De acuerdo con las estadísticas policiales, una treintena de los arrestados el pasado año estaba relacionada con este tipo de hechos, mientras que también destacan los detenidos por tráfico de drogas y varios casos vinculados a delitos contra la libertad sexual. Fuentes policiales señalan que muchos de los sospechosos localizados en otros puntos de Bilbao terminan siendo encontrados en San Francisco, donde existe desde hace años un importante mercado ilegal de objetos robados.
La preocupación vecinal ha aumentado notablemente en calles como Dos de Mayo, Bailén, Cortes o Hernani. Residentes de la zona han impulsado campañas en redes sociales para denunciar lo que consideran una creciente sensación de impunidad y una respuesta insuficiente por parte de las instituciones. Los vecinos reclaman una mayor presencia policial y medidas más contundentes frente a los robos y agresiones que, aseguran, se producen de manera habitual en determinadas áreas del barrio.
La polémica también ha llegado al ámbito político. La oposición acusa al Gobierno vasco de actuar con «pasividad» ante la situación de San Francisco y sostiene que el barrio se ha convertido en «el Bronx de Bilbao». Reclaman al Partido Nacionalista Vasco y al Partido Socialista de Euskadi instrucciones más firmes para reforzar la actuación policial y recuperar la seguridad en una de las zonas más conflictivas de Bilbao.