De los olivos de Jaén a la Alhambra de Granada. Un proyecto para la instalación de una planta solar en las inmediaciones del monumento, el Generalife y el Albaicín —todos ellos reconocidos por la Unesco como Patrimonio Mundial— ha encendido las alarmas entre colectivos vecinales, expertos y organismos internacionales por el riesgo de deterioro visual y medioambiental que supondría para este conjunto histórico único.
El aviso más contundente ha llegado de Icomos, el organismo asesor de la Unesco en materia de conservación patrimonial, que ha emitido un informe demoledor: la planta proyectada constituye «un altísimo riesgo de impacto negativo» sobre los tres espacios, e insta a las autoridades españolas a «paralizar urgentemente las actuaciones previstas». Además, advierte de que España debería ser «mucho más vigilante y cuidadosa» con los proyectos que afecten a bienes de valor universal, especialmente cuando están bajo protección internacional.
El proyecto, denominado San Gregorio I, pretende ocupar más de tres hectáreas en el barrio rural de El Fargue, al noroeste de Granada capital. La instalación, propiedad de la empresa Bobary Lane Estate, SL, busca producir 4,95 megavatios de energía solar. Aunque aparentemente modesta, la iniciativa esconde una estrategia más amplia: según el informe de Icomos, forma parte de un plan dividido en tres plantas contiguas —Soto Oscuro I y Stadium Plus— que suman casi diez hectáreas, el límite justo antes de requerir una Evaluación de Impacto Ambiental (DIA). Una maniobra conocida como salami slicing —»cortar en lonchas»—, criticada abiertamente por la Comisión Europea por su carácter fraudulento.
El Ayuntamiento de Granada, responsable de autorizar el proyecto, ha admitido que tiene la obligación legal de tramitar la solicitud, aunque asegura que no tiene «especial intención de impulsarla», en palabras del concejal de Urbanismo, Enrique Catalina (PP). Mientras tanto, la oposición exige detener de inmediato la tramitación y califica el informe de Icomos como «incontestable».
El estudio técnico encargado por Icomos se apoya en informes de arqueólogos, historiadores y especialistas en patrimonio. Su conclusión es clara: el impacto no sería físico, sino visual, con un efecto devastador sobre el paisaje que rodea la Alhambra y el Generalife. Según el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Granada, José Castillo Ruiz, autor del informe, «la destrucción de los olivares históricos y la alteración del entorno visual suponen una agresión directa al valor patrimonial de la Alhambra«. Recuerda además que el conjunto monumental incluye la Dehesa del Generalife, con su red de riego, albercas y olivos centenarios, elementos que mantienen la autenticidad del paisaje original.
Castillo alerta también de la pérdida de coherencia territorial: «Rompería la continuidad histórica que une la Alhambra con el Valle del Darro y su entorno natural, tan similar al que existía en época medieval«. En definitiva, considera que se «alteran de forma grave los valores patrimoniales de la Alhambra como monumento y como patrimonio mundial».
El impacto medioambiental también preocupa. El Valle del Darro, declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía en 2024, sufriría una afección relevante por la destrucción de vegetación y la modificación del terreno. Además, los expertos han identificado un yacimiento arqueológico inédito en la zona, posiblemente de época tardoantigua o medieval, que quedaría amenazado por las obras.
La organización Ecologistas en Acción, promotora de la denuncia ante Icomos, define el proyecto como «una barbaridad con consecuencias medioambientales, patrimoniales y sociales«. Denuncian además que el proceso de alegaciones se abrió en agosto «cuando nadie miraba», dificultando la participación ciudadana.
El caso se enmarca en el contexto de expansión descontrolada de macroproyectos energéticos en Andalucía. Sólo en la provincia de Granada, la producción de energía renovable asciende a 1.452 megavatios, con 118 nuevos proyectos en trámite que añadirían otros 1.664. Una potencia total superior al consumo de toda la provincia. El paisaje natural y agrícola, que durante siglos dio identidad a la Vega y al entorno de la Alhambra, se encuentra hoy amenazado por un modelo energético que avanza sin planificación ni respeto por el patrimonio histórico.
VOX presenta alegaciones contra los proyectos
El Grupo Municipal de VOX ha presentado 16 alegaciones contra los proyectos fotovoltaicos de El Fargue, Stadium Plus I y Soto Oscuro I, así como defendió en el Pleno ordinario de julio una moción para regular la instalación de plantas de energía renovable y proteger el suelo agrícola y el patrimonio natural y paisajístico de Granada.
La portavoz de VOX, Beatriz Sánchez Agustino, ha reprochado que «frente a la inacción del PP, nuestro grupo municipal actúa y reclamamos al equipo de gobierno que, si es verdad que Marifrán Carazo no tiene ningún interés en la instalación de este tipo de proyectos en el municipio, voten a favor de nuestra moción».
El texto de la moción de VOX insta al gobierno municipal a que «redacte un Plan Especial para definir los lugares permitidos y excluidos para la instalación de proyectos de energía renovable en Granada, una posibilidad que ya está regulada en la LISTA —Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía— y en su Reglamento, y cuyo objetivo será proteger el suelo agrícola productivo y el patrimonio natural y paisajístico del municipio», ha explicado la portavoz de VOX.
«La postura de VOX ante los proyectos de energía renovable es de sobra conocida: la proliferación de estos proyectos tiene una justificación ideológica proveniente de la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo, con los que PP y PSOE están de acuerdo, y VOX quiere una energía renovable pero no en suelo agrícola productivo», ha recalcado Sánchez Agustino. Es por ello que «hemos presentado 16 alegaciones ante la Junta de Andalucía que se centran en proteger a los vecinos y al paisaje».
Para VOX la ubicación de los proyectos no es adecuada por su cercanía del núcleo urbano y el impacto sobre el paisaje, además de la ausencia de un análisis del impacto en el entorno de Alhambra, Sacromonte y Valle del Darro o la falta de un informe del yacimiento arqueológico y el riesgo de avenidas y escorrentías por lluvias o agua. «Formulamos dudas sobre la protección del entorno natural que se propone en los proyectos debido a la existencia de un Área Forestal de Repoblación, exigimos garantías sobre el desmantelamiento y restitución del terreno cuando las plantas queden obsoletas, y que se concrete la propuesta de repoblación que según el proyecto se ha hecho al Ayuntamiento», ha puntualizado la portavoz de VOX.
«En conclusión, frente a los delirios ideológicos de PP y PSOE desde VOX proponemos sentido común y, como ya recogíamos en nuestro Programa Electoral para las municipales, queremos proteger el patrimonio natural y paisajístico de Granada”, ha recordado Beatriz Sánchez Agustino.